La Rioja

El turismo rural de La Rioja despierta en el primer fin de semana de nivel 4

La entrada en nivel 4 ha dado un respiro a la sociedad riojana y también a sus negocios. La libre circulación entre municipios se ha hecho notar de cara al fin de semana, más si cabe con el buen tiempo que acompaña estos días en la comunidad. Y algunos han aprovechado para dar algo de vida a ese turismo rural que se ahoga.

El presidente de la Asociación de Casas Rurales de La Rioja (ASCARIOJA), Joaquín Sanz, habla de «alegría» entre los propietarios de estos alojamientos cuando los teléfonos comenzaron a sonar para hacer reservas para este fin de semana. «Los riojanos nos están apoyando muchísimo y estamos realmente contentos por esta reacción y por volver a trabajar».

Así lo manifestaba Sanz en los micrófonos de la Cadena Ser esta semana, recordando que el mes de cierre total ha sido «durísimo», con una actividad a cero, y que ahora es «una gran oportunidad para conocer La Rioja, visitar pequeños municipios de la región y disfrutar de los entornos rurales que ofrece el amplio abanico de alojamientos».

Aunque las previsiones a futuro ya auguran que el turismo rural será el sector turístico que antes levante la cabeza tras la crisis sanitaria, este año la temporada de Semana Santa tampoco se podrá salvar. «Podemos hacer que las reservas se mantengan siempre y cuando nuestro salvavidas sean nuestros vecinos riojanos. Si están dispuestos a desplazarse a unos 20 minutos de su lugar de residencia para pasar unos días, aquí estaremos», apunta el presidente de ASCARIOJA.

Por el momento, ya comienzan a aflorar las reservas para la temporada estival, «un dato muy importante que anima a mantenerse». La incorporación, finalmente, de este sector al paquete de ayudas de la ADER de sectores más afectado por la pandemia también ha supuesto un desahogo para estos negocios.

Los hoteles por su parte, no aprecian un escenario similar. Demetrio Domínguez, desde la Asociación de Hoteles de La Rioja, nota más un alivio mental que de reservas porque, por desgracia, más de la mitad de los hoteles riojanos siguen cerrados y que la comunidad mantenga el cierre perimetral tampoco ayuda. «Algunos compañeros no volverán hasta mediados de marzo pero tenemos noticias de otros que no ven claro la fecha de reapertura mientras continúen las restricciones».

«Estamos trabajando en estrategias para intentar captar esa cercanía del público riojano, aunque este no tenga la costumbre de alojarse en hoteles de su comunidad», señala. Una situación que va ligada a una reducción de las tarifas para ajustarse a esa demanda: «Cogimos algo de oxígeno en verano pero fue a base de mejores precios y ofertas». En lo que respecta a la partida de la ADER, Domínguez insiste en que «la mejor ayuda para el sector es la reducción o exoneración de impuestos».

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