Nueva vuelta de tuerca respecto al futuro de la subestación eléctrica de Cascajos. El concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, Jaime Caballero, ha presentado este viernes el anteproyecto para la integración de la infraestructura en el entorno, pues permanecerá en la misma ubicación aunque «compactada para su posterior soterrramiento».
Caballero ha criticado la «herencia» del anterior equipo de Gobierno respecto a esta infraestructura, acusándole de lanzar la «falsa promesa» de sacarla de Cascajos, «lo que provocó que las obras quedasen fuera del ámbito del PERI ferrocarril». Además, ha censurado que «Logroño ha perdido en los últimos años grandes oportunidades para integrarla en el soterramiento del tren». «El debate no era llevarla fuera de la ciudad, eran falsas promesas para contentar a todo el mundo», ha añadido.
El edil de Desarrollo Urbano ha indicado que el coste de compactar la subestación para su posterior soterramiento ascenderá a 4,6 millones de euros, a lo que hay que sumar otro millón de euros para la obra civil, y aunque se ha resistido a hablar de «fechas concretas», ha avanzado que los trabajos -una vez concluyan los trámites administrativos- se prolongarán por un periodo de tiempo de en torno a dos años.
La ‘nueva’ subestación
La actual ubicación de la subestación, ha asegurado Caballero, es «la mejor posible» para optimizar el suministro eléctrico de los sectores centro y sur de Logroño, ya que «apenas tiene pérdidas». «Si se trasladase al extrarradio se perderían 284 megavatios al año», ha explicado, incidiendo en que eso supondría una enorme cantidad de CO2 emitido al aire.

Jaime Caballero ha defendido que el actual proyecto da cumplimiento a las obligaciones de «fiabilidad, sostenibilidad y seguridad». «Se reducirá el impacto ambiental al reducir los ruidos, mejorará de la calidad del suministro, disminuirá las afectaciones a otros servicios y reducirá al 50 por ciento la superficie que ocupa actualmente la infraestructura», ha detallado.
Asimismo, ha subrayado que la intervención para compactar la subestación eléctrica y la finalización de la nueva estación de autobuses de Logroño son «proyectos independientes», cuyas intervenciones no deben interferir entre sí. Gracias a la compactación, eso sí, la calle Miguel Delibes podrá ‘ensancharse’ en su vertiente sur, pasando de los dos carriles contemplados actualmente a los cuatro que tendrá una vez que el proyecto de la subestación esté concluido.


