Crisis del Coronavirus

«Improvisación» y «maltrato grave» hacia la hostelería de la zona de La Laurel

La Asociación de Hosteleros de la Zona de La Laurel se ha pronunciado este domingo tras conocer la normativa que les impide colocar mesas altas o barricas en el exterior de sus locales con el fin de cumplir con las medidas de distanciamientos social.

«Después del último cierre total de la hostelería de Logroño, y tras meses de medidas restrictivas improvisadas, veíamos la reapertura de este fin de semana como el principio del fin de este año tan duro para nuestra zona. Lo afrontábamos con ilusión y, sobre todo, con muchísima responsabilidad. Nuestras cámaras estaban ya cargadas; las cocinas, con el género recién comprado; nuestro personal, listo para volver a sus puestos de trabajo. Y, por supuesto, nuestros locales acondicionados a las normativas y siguiendo todos los protocolos de seguridad, como hemos venido haciendo a lo largo de todo el año», señalan.

Sin embargo, y tras los acontecimientos de las últimas horas, «la reapertura de este domingo, para aquellos que puedan abrir, tiene un matiz, como mínimo, agridulce». «A unas pocas horas de poder volver a abrir nuestras puertas se nos comunica, a través de la Policía local, que queda prohibido sacar a la calle las barricas y mesas altas, a pesar de que hace tan sólo dos semanas ​el Ayuntamiento de Logroño envió el aviso de cobro de la tasas a la Zona de La Laurel en concepto de terrazas», critican.

«A ello aducen que la normativa, específica para el Casco Antiguo y que no afecta a ningún otro establecimiento de la ciudad, es aplicable desde el mes de septiembre. Sin embargo, nosotros, los principales afectados por la medida, junto a nuestros compañeros del centro de la ciudad, no solo la desconocíamos, sino que además no hemos sido informados o notificados de ninguna manera por parte de ninguna autoridad competente hasta hace escasas horas», añaden.

Desde la Asociación de Hosteleros de la Zona de La Laurel reconocen la necesidad de extremar las medidas de seguridad, «pero lo que no tiene explicación alguna es la cadena de improvisaciones y medidas de seguridad que maltratan gravemente la actividad en esta zona, y más teniendo en cuenta que la posición ha sido, es y será siempre la de colaborar con el Ayuntamiento y el Gobierno de La Rioja y acatar responsablemente todas las medidas establecidas».

«Nos dejan en una posición que nos aboca a pérdidas económicas, y con el ánimo y la ilusión bajo mínimos. Sin embargo, a pesar de todo, queremos que sepáis que abrimos, por lo menos, todos aquellos que puedan hacerlo, después de varias horas de negociaciones ‘in extremis’ que han permitido suavizar las restricciones sólo en algunas calles de nuestra zona», apuntan, a pesar de «no estar nada de acuerdo con la situación, «pero es hora de reactivar los negocios e intentar evitar cierres definitivos».

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