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‘Un triunfo irresistible’

¿Y si todo es mentira? Y a todo me refiero al Logroñés, claro. Es nuestro todo porque es lo poco que nos queda en medio de una pandemia. ¿Y si todo es mentira? ¿Si el Logroñés es una mentira? La mentira más grande jamás contada. ¿Y si no se ganó al Albacete? ¿Si no se superó al Tenerife? ¿Si no ganaron al Sabadell? ¿Si no conquistaron Cartagonova? ¿Si no pudieron con el Alcorcón? ¿Si lo de Oviedo fue mentira? Es más… ¿si no existe la Segunda División española? Y si todo esto es mentira. ¿Si Rubén Miño no paró aquel penalti? Aterrador, ¿verdad?.

Resulta que el mayor triunfo de este club se está viviendo desde la distancia. No deja de tener su punto cruel que el último encuentro con público en el estadio fuera un Logroñés-Amorebieta. Y que el próximo que puedas ver, quizás y pese al ascenso, vaya a ser un Amorebieta-Logroñés, en Copa del Rey. Una cosa, hazme caso: no vayas. Por si acaso. Si sucede, te encantará soñar con la posibilidad de formar parte de la mejor historia jamás contada. Atento, resulta que tengo un amigo que es bastante flipado. Entendedle, se ha tragado muchos kilómetros tras su equipo. Y anda sin estadio al que acudir. Y tiene sueños, el muchacho. Se aburre e imagina un mundo distópico donde el Logroñés corta el bacalao.

Y es que hace unos días este motivado (antes incluso de la sexta seguida) del que te hablo me dijo esto: «¿Y si nuestro salto como aficionados es de Segunda B a Primera? Directamente. ¿Y si el último partido que vimos fue ante el Amorebieta y el siguiente que veamos es contra el Real Madrid en Primera?». Es un ‘calentao’ importante, te lo dije. Pero… ¿y si esto sucede finalmente? Es 2020.

Logroñés-Amorebieta, el último encuentro con público en Las Gaunas, el 8 de marzo. | FOTO: Eduardo del Campo.

Hay que hablar con Javier Tebas para que cierre esta historia por todo lo alto. Si se produce, el jefe de todo esto, amante del marketing, tiene que cuadrar el calendario como sea para poder contar no solo que un equipo de Logroño, tras veinte años de ausencia, y bajo la dirección de un riojano que no pudo debutar en Segunda con el equipo de su ciudad por culpa de dos descensos seguidos, volvió a la Liga de Fútbol Profesional como entrenador, si no que además lo hizo con dos ascensos seguidos, del tirón, y que sus aficionados, alucinados, vieron su último partido en Segunda B contra el Amorebieta y el siguiente de su nueva vida futbolística tras una pandemia fue en Primera y ante uno de los más grandes del fútbol mundial. En un parpadeo vital: de Segunda B a Primera. Es una posibilidad remota, muy remota, imposible. Lo creo sinceramente: imposible. Es mentira que todo esto pueda pasar. 52 puntos. Pero me lo vayan mirando. Por si acaso. Sergio Rodríguez respira milagros.

Y más teniendo en cuenta que nada de lo que estamos viendo existe realmente. La tele miente. Esto es así. Bogusz no juega para el Logroñés. Leo Ruiz peca. Iñaki se quedó en el Calahorra. Sierra no pasó la prueba. Errasti sigue por Rumanía. Andy es mala gente y mal jugador de fútbol. Lasheras, en el paro. Y así y por eso… la de Gómez de ayer no fue al palo y para fuera. Acabó en gol. Moore la metió por toda la escuadra en Tenerife. Ander Vitoria no sabía ni dónde estaba la portería del Cartagena y el asistente no vio que esa pelota salía por línea de fondo. El Alcorcón reaccionó en Las Gaunas. El Oviedo le dio un baile al Logroñés en el Tartiere. Y sí, esa pelota en Málaga golpeó, tras dar en el palo, en la espalda de Rubén Miño y entró. El Logroñés cayó posteriormente en semifinales.

Ascenso en La Rosaleda. | Foto: UD Logroñés

Nada de esto existe. Elegiste la pastilla blanca y roja, y pasa lo que pasa. Que te emocionas y ahora es cuando te dicen que es mentira. Pero tranquilidad: ¿sabes lo que es de verdad? Es verdad que aquel día en Las Llanas sufriste de microinfartos para guardar en tu memoria por siempre aquello de Las Llaunas. Es verdad que Quique casi te mete en tu primer playoff, pero falló aquella ocasión en Urritxe. Recuerda ese viaje a Zamora o tu paso por Salamanca. Haz memoria, aquel maldito Grupo 3 de los inicios. O lo lejos que quedaba el Grupo 1. Recuerda la mesita portátil, los kilómetros en coche. Recuerda, porque de verdad que existió, aquel secarral en Dos Hermanas. Sí, Pulido Santana estuvo y se fue antes de tiempo en Torrent. Recuerda las lágrimas de Pepe Calvo, la frustración de Llona. Recuerda cómo José Luis García Íñiguez ‘provocó’ la destitución de Vijsnic por una pregunta inoportuna. Recuerda cómo te cantó en la radio aquella victoria copera en el Nuevo Vivero, donde te comenzaste a enamorar de un nuevo equipo en medio de una mudanza, subiendo y bajando en una casa sin ascensor. La voz de Íñiguez se colaba por todo el tramo de escaleras.

Rememora, si es el caso, el corteo en República Argentina, el gol en el Rico Pérez, el 3-3 ante el Badajoz, las victorias en el Sardinero. Sí, estuviste más de lo que te hubiera gustado en Lezama, donde al principio no había parking y la última vez que viste a la UDL ya había un estacionamiento subterráneo y viviste aquel último encuentro bajo el arco del viejo San Mamés. Dicen que la Unión Deportiva Logroñés perdió 3-1. Recuerda Coruxo, Somozas, las nécoras de Pontevedra, recuerda a Melitón y Ricardo. Echa cuentas de los goles cantados, las ocasiones perdidas y las cervezas compartidas. Haz memoria y explica, si puedes, que estas seis victorias son de verdad. Imposible. La tele miente.

Última visita a Lezama. | Foto: Eduardo del Campo

La lesión de Miguel Santos en Sevilla, la de Julio Rico, la de Titi, Arnedo, Miguel o Bobadilla. El frío de los Anexos del José Zorrilla y la promesa de que algún día jugaríamos en el estadio de los grandes ante el Real Valladolid. Uve, no pararemos al menos hasta cumplirlo. Es una deuda con la audiencia de aquel primer día. Veremos después a qué nos dedicamos. La destitución de Berges ante el Albacete el 19 de marzo de 2017, cuando todo comenzó. El partido en La Palma ante el Mensajero. San Sebastián de los Reyes. Recuerda el agotamiento de Carlos Pouso. A Jacobo Trigo, Birane Bá, Souto y Punto Radio.

Recuerda a tus nuevos amigos del fútbol, a tu vieja cuadrilla de vuelta al estadio. A tu padre emocionado. Recuerda dónde guardas tu bufanda blanquirroja, tenla a mano. Porque estas seis victorias seguidas en una Segunda División que no existirá hasta que todos pisemos de nuevo el estadio han sido posibles por las toneladas de barro que pisaste cuanto tocaba. Por eso, sencillamente por esto, eres capaz de creerte lo que te cuenta la tele: incluso que tu Logroñés, un perdedor habitual, ha ganado seis partidos seguidos en LaLiga Smarbank. A ti, que te dejaste la ingenuidad como aficionado en Socuéllamos y aún así seguiste creyendo. Por eso, a ti, nadie te puede decir que no creas en los milagros deportivos y en esta fantástica historia deportiva tan riojana.

Un triunfo irresistible tan duradero que parece incluso mentira. La tele miente.

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