El Rioja

«El Rioja no hace negocio en las casas ni con brindis por videoconferencia»

La de las sorpresas. La del miedo. La de la incertidumbre, la reinvención y las sinergias. La de la mascarilla y el gel hidroalcohólico. La de la constatación de que unidos somos más fuertes y de la reafirmación del ADN del riojano: «Siempre hacia adelante». La vendimia de 2020 se lo ha puesto difícil al calendario. No será sencillo encontrar una campaña que aúne tantas sensaciones encontradas, tantos quebraderos de cabeza y tantos dientes apretados para tensar el famoso «músculo del Rioja».

Este lunes se han puesto de largo los Foros de NueveCuatroUno, un nuevo espacio de reflexión, diálogo y análisis de la comunidad, con el presente y el futuro del Rioja (ambos, marcados por la pandemia) como punta de lanza. Juntos en torno a la misma mesa, todos los actores que hacen posible el mejor vino del mundo (Consejo Regulador, agricultores, bodegas y cooperativas) no han escondido su valoración a las emboscadas que la ‘vendimia del COVID’ les ha tendido en una campaña «sin precedentes en el último siglo», tal y como ha remarcado el anfitrión de este primer Foro, el director territorial de Ibercaja, Jesús Les.

Jesús Les, director territorial de Ibercaja | Foto: Fernando Díaz (Riojapress)

Los cuatro puntos cardinales del Rioja han resumido en la «madurez» del sector la clave para haber mantenido al virus alejado de la vendimia, con solo 35 positivos tras haber practicado 1.720 test entre los temporeros. «Todos los actores han sabido alinear sus intereses y, sin tener ninguna experiencia en esto, han evitado un problema operativo en un momento en el que más de 600 bodegas elaboran sus vinos de forma simultánea; todos han demostrado una sensibilidad especial y el resultado final ha sido extraordinario», ha subrayado el director general del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja.

Íñigo Torres (director general de Grupo Rioja) no oculta que «se ha pasado mucho miedo. En el campo y en las bodegas», porque «la vendimia no espera, no puedes posponerla». «El trabajo conjunto ha dado su resultado y el ‘efecto COVID’ ha sido mucho menor del esperado», ha añadido. En representación de los viticultores, Álex Las Heras (ARAG-ASAJA) ha apuntado que «tuvimos que reinventarnos en abril», ya con la espergura, pero «las medidas que hemos tenido que tomar, aparte de costosas y aparatosas, han dado un buen resultado. Los costes, eso sí, los hemos tenido que asumir los agricultores», ha añadido.

I Foro NueveCuatroUno – Diario de Vendimia 2020 | Foto: Fernando Díaz (Riojapress)

No obstante, Las Heras no ha podido evitar una mueca de disgusto al sopesar el coste ‘emocional’ de esta vendimia segura: «El ambiente que se veía otros años se ha perdido. La gente ha ido de casa al trabajo y del trabajo a casa; esperemos que sea un año único porque se ha perdido la esencia de la vendimia con las mascarillas y los geles. Los almuerzos y las cenas no han sido los mismos», lamenta.

Por su parte, el presidente de la Federación de Cooperativas Agrarias de La Rioja (FECOAR) admite que «debemos estar muy satisfechos hasta ahora. No hay ningún otro evento con tanta carga social, que implique a tanta gente como una vendimia, y los contagios han sido muy puntuales». Todo ello, sin olvidar que «hay ciento y pico millones de litros en las cooperativas esperando que una bodega llame a la puerta». «Esperamos que de aquí a marzo mejore la situación y las expectativas de futuro sean buenas», señala Fernando Ezquerro.

Íñigo Torres (Grupo Rioja) | Foto: Fernando Díaz (Riojapress)

Porque la vendimia ya ha terminado, con excelente resultado en lo sanitario, pero los mayores retos están por llegar. Ahora toca comercializar el vino y «la hostelería, que representa el 60 por ciento de nuestras ventas, está destrozada», advierte Íñigo Torres. «El resto de canales, el de la alimentación nacional y -sobre todo- la exportación se han comportado bien; ahí se ha visto el músculo de Rioja, pero las bodegas hemos caído un diez por ciento en ventas y el porcentaje en valor es muy superior».

La huella social de la pandemia

El coronavirus no solo ha dejado su huella durante la campaña agrícola. El confinamiento y el cierre de la hostelería han modificado, a la fuerza, los hábitos del consumidor. Y los cambios no siempre son necesariamente a mejor. Lo ha expresado con claridad José Luis Lapuente: «El músculo de Rioja está en la relación social y en el sentimiento de normalidad», dos cuestiones en entredicho en el panorama actual.

«Se tiene que recuperar la confianza, la alegría de la gente, volver a las calles… No somos de consumir en el bar, sino en la calle, que es donde realmente hace negocio el vino de Rioja. No hacemos negocios en casa ni con los brindis por videoconferencia», apunta el director general del Consejo Regulador, alertando de que «Rioja no puede lamentarse, sino seguir explotando sus fortalezas porque seguro que habrá un día después a la pandemia. Las viñas y las bodegas seguirán aquí y mientras llega la normalidad la fórmula es clara: caminar, caminar y caminar».

I Foro NueveCuatroUno – Diario de Vendimia 2020 | Foto: Fernando Díaz (Riojapress)

A todo ello hay sumarle otros un incierto panorama internacional: «Los aranceles estadounidenses siguen ahí y, aunque cambie la Administración, llevará un tiempo y el vino seguirá llevándose bofetadas sin comerlo ni beberlo. En Reino Unido (que representa el 10 % del mercado total de Rioja) seguimos esperando a que terminen de deshojar la margarita». Por todo ello, Lapuente subraya que «no queda más que apretar los dientes, pero los números no van a salir, aunque no vayamos a un escenario catastrófico».

En la misma línea se ha expresado Fernando Ezquerro: «El 80 por ciento de nuestro vino está sin vender y el futuro no es muy halagüeño, pero tenemos que seguir adelante, no podemos hacernos un ‘hara kiri’ mental cada día». Íñigo Torres también ha aportado su receta para minimizar los efectos derivados del COVID-19: «Trabajar el doble aunque nos rinda la mitad. Para que Rioja sea más fuerte necesitamos la implicación de todos; somos 1.500 viticultores, mil bodegas que dependen de nosotros y nadie puede dudar de que haremos el máximo esfuerzo para sacar la situación adelante», asegura el director general de Grupo Rioja.

La Ley de la Cadena

Sobre la mesa de debate no ha faltado uno de los asuntos que más aristas ha perfilado entre viticultores y bodegueros en los últimos meses: la Ley de la Cadena Alimentaria. Álex Las Heras advierte de que «a corto plazo habrá un desfase entre la oferta y la demanda, por lo que mientras no seamos capaces de regularlo tendremos un problema», aunque felicita el papel del sector bodeguero a lo largo de la campaña porque «ha recogido toda la uva de Rioja».

Desde la óptica de la bodega que compra uva, Torres apunta que «existe una mala interpretación de la Ley», pues «no consiste en establecer un precio medio, sino que es un ejercicio estadístico bastante complejo, fijado sobre los rendimientos de la campaña anterior, que ha hecho que ese precio se disparara». «Por norma general, todas las bodegas hemos cumplido con creces y nos hemos esforzado para cubrir los costes de producción de los viticultores», asegura el director general de Grupo Rioja.

I Foro NueveCuatroUno – Diario de Vendimia 2020 | Foto: Fernando Díaz (Riojapress)

Al ‘otro lado’, Fernando Ezquerro apunta que «todos tenemos un gen especulativo, tanto bodegueros como viticultores», por lo que aboga por «establecer contratos a largo plazo, con precios estándares que no pivoten sobre la oferta y la demanda puntutla de cada momento». «Tenemos que usar la Ley, pero no hasta el punto de ‘talibanizarla’ hasta el punto de imponer denuncias por haber pagado un céntimo arriba o un céntimo abajo. Para la buena marcha de la DOCa no sería malo tener unos estándares de precios», insiste.

Además, cree que las amenazas no radican en la relación entre bodeguero y viticultor, sino que proceden de fuera: «Los productos que entran en Europa no cumplen fitosanitaria, medioambiental ni laboralmente las condiciones que tenemos los productores europeos, con lo cual resultan mucho más baratos. Si logramos que las condiciones de los productores extranjeros sean tan exigentes como las nuestras, podremos ser más competitivos», afirma el presidente de FECOAR.

José Luis Lapuente (Consejo Regulador) | Foto: Fernando Díaz (Riojapress)

José Luis Lapuente opta por una posición conciliadora: «Debemos de quedarnos con que las bodegas y los viticultores han demostrado tener la madurez suficiente para avanzar; no han convertido este asunto en un mercado de francotiradores. Y también debemos poner el foco en el especulador, pues hay mecanismos para hacerlo. El sector es maduro y sabe entender que esto es a largo plazo». Eso sí, aboga por «descartar con carácter general» que la Ley de la Cadena sea «una suerte de ‘calculadora’ en la que metemos los kilos de uva y nos dé como resultado el precio de venta, porque genera expectativas que conducen a la frustración».

«Lo que es bueno para la hostelería es bueno para todos»

No han pasado por alto los invitados a este primer Foro el difícil momento que atraviesa la hostelería desde la irrupción de la pandemia. «Si le va bien a la hostelería nos va bien a todos», ha subrayado el director general del Consejo Regulador, recordando que «un tercio de las ventas de Rioja va a la hostelería, que ha permanecido cerrada durante el confinamiento».

Es cierto que la fortaleza de la DOCa ha permitido contrarrestar el golpe con su papel en otros canales, pero «en el canal alimentario las referencias son mucho más cuantiosas e intervienen otros factores, como el sentimiento de proximidad del consumidor, que hacen que la competencia en el lineal no sea tan sencilla».

I Foro NueveCuatroUno – Diario de Vendimia 2020 | Foto: Fernando Díaz (Riojapress)

«También hemos insistido en el canal digital -prosigue Lapuente-, pero no ha sido más que una maniobra de supervivencia; la gente se ha buscado la vida. La venta ahí es marginal y no llega a compensar las pérdidas por dos motivos: porque no hay madurez en este canal y porque en la tienda online apenas se vende un 5 por ciento del volumen total de cualquier firma».

Íñigo Torres ha optado por un enfoque optimista ante un panorama «oscuro»: «Esperemos que a mitad de 2021, ya con la vacuna, pueda mejorar la situación y salgamos adelante». En la misma línea ha replicado el director general del Consejo Regulador de la DOCa: «Debemos congratularnos de que hasta ahora la lucha contra el COVID nos ha salido bien, pero ahora toca ser valientes y seguir adelante. El vino de Rioja necesita una normalidad que, ojalá, recuperemos con la vacuna. Es una carrera de fondo en la que debemos ser consistentes e inteligentes».

Subir