El Rioja

La uva de 2020 resplandece entre las sombras del COVID

Las bodegas de Rioja, grandes y pequeñas, coinciden en el «excelente fruto» que ha dejado esta cosecha

«Era una vendimia de riesgo y de saber esperar». Y el sector ha respondido a esta prueba con una nota de diez. De ahí que la palabra que más se repita en las primeras valoraciones tras el final de campaña sea la de «excelente», seguida de «inesperada», «buenísima» o «satisfactoria». Definitivamente, se puede decir que se han recogido los frutos del esfuerzo.

El enólogo Jesús Madrazo lo tiene claro: «El mildiu, seguido del granizo, torció lo que se preveía un buen año por la gran capacidad del suelo gracias la humedad acumulada, pero los niveles analíticos ha superado cualquier esperanza. El nivel polifenólico está muy alto y el índice de color en los vinos supera los 15 puntos».

«Tal vez los tintos del Najerilla se han quedado a las puertas de una calidad óptima porque sufrieron más, pero la uva blanca y garnacha destinada a los claretes de zonas como Badarán y Cordovín ha sido también excepcionales, así que no puedo definir mejor esta cosecha: una inesperadamente excelente y sorprendente», sentencia Madrazo.

Al otro lado del río Ebro se palpan vinos «muy, muy expresivos, con mucha estructura, muy equilibrados con ph y acidez». Así lo manifiesta Pilar Fernández desde Ábalos, donde destaca la buena calidad obtenida tanto en blancos como en tintos: «Los resultados están ahí y evidencian la magnífica cosecha que ha sido la de este 2020».

La enóloga de Bodegas Fernández Eguíluz Peña de la Rosa asegura que esta añada dejará unos vinos de guarda. «Ahora es momento de disfrutar de la satisfacción que produce observar esos perfiles analíticos y sensoriales en la cata porque este 2020 ha sido muy bueno, por no decir excelente», considera.

Un «balance bueno» hace también Pablo Fernández de Bodegas Señorío de Villarrica, en Hervías. «Hemos tenido una cosecha reducida, de unos 5.000 kilos por hectárea, pero eso nos ha permitido meter en bodega unas uvas muy bien compensadas, con buena acidez total. Y en bodega se ha podido ver el resultado que hará que salgan unos vinos igual de buenos. Ahora solo esperamos poder venderlos bien», apunta el enólogo.

Desde la ribera del Ebro y del Najerilla, Bodegas Riojanas ha metido en sus depósitos una «uva buenísima». La fuerte incidencia del mildiu en estas zonas no ha afectado a la masa vegetal pero ha dejado los viñedos al 50 o 60 por ciento de producción. «Concretamente, estas viñas han traído una muy buena calidad del fruto. De los cuatro millones de kilos recogidos esta campaña, cerca de un millón y medio son de una calidad muy superior a la de otros años», destaca el enólogo Emilio Sojo.

Y «si hay chicha, luego queda carne». A la espera de las catas del Consejo Regulador, Sojo apunta que los vinos de Bodegas Riojanas «están muy buenos, con una graduación que ronda los 14 grados aunque se esperaba que se iba a disparar más». El estado sanitario, muy bueno porque la acidez volátil está baja, mientras que el color muestra cerca de 12 puntos más que la campaña pasada. El enólogo señala con certeza que la gran potencia y estructura de los vinos permitirán destinarlos a crianza «sin lugar a dudas».

«La gente está realmente contenta con el resultado. Ha sido un año muy caro, pero la calidad de las bayas ha sido altísima», recuerda por su parte Eduardo Hernáiz desde Bodegas Familiares de Rioja. «Tal vez una de las mejores calidades en los últimos años, así que puede que se repita la calificación de ‘excelente’ emitida por el Consejo Regulador en 2019».

Ahora toca analizar los vinos, ver qué dicen de esta añada, pero «de unas buenas uvas solo pueden salir buenas botellas». El presidente de la asociación asegura que el estado sanitario con el que han entrado los racimos es perfecto, con unos rendimientos que han acompañado, contenidos, a excepción de algunas zonas donde ha habido más kilos por hectárea. Así que Eduardo lo tiene claro: «Esta tiene todas las papeletas para ser una gran añada de nuevo». El 2020 no deja de sorprender.

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