La Rioja

Retirada la carpa de la discordia en una terraza calagurritana

Fue en el mes de agosto. Viendo que con la llegada del mal tiempo el uso de la terraza podía disminuir, Simona y su marido decidieron poner una estructura en la terraza de su bar para hacer más agradable la estancia de sus clientes. «Habíamos hablado en febrero con el arquitecto que había antes en el ayuntamiento y nos dijo que podíamos ponerlo, pero no hicimos nada por escrito», cuenta Simona. En agosto decidieron hacer la inversión y ponerla. Este jueves, el consistorio le dio un ultimátum: o la quitaban o lo tendría que hacer el ayuntamiento con el coste añadido que eso podía suponer.

Simona no entiende nada. «Con lo que estamos viviendo y que se nos estén poniendo trabas», dice enfadada. Asegura que han pedido el permiso, pero que nadie les ha contestado y que, tras dos multas por parte de la policía local, ahora les ha llegado la notificación de que la tienen que retirar. Es el último aviso por parte del consistorio calagurritano.

Simona explica que su situación es complicadísima. «Tenemos que trabajar con las dos únicas mesas que se nos permite en el interior porque ahora no se puede atender en barra. Sin la terraza voy a tener que cerrar», comenta angustiada por la situación. En la plaza Montecompatri suele andar mucho aire incluso en verano y no entienden cómo «en unas calles se ha cortado el tráfico o se ha dado zona azul para determinados bares mientras a nosotros no se nos deja poner la carpa en una plaza donde no molesta a nadie». Llevamos dos meses intentando hablar con la alcaldesa pero no hay forma.

Las cosas no siempre tienen una sola versión. La del consistorio calagurritano es completamente distinta. «Colocaron la estructura sin pedir ningún tipo de permiso. Es una estructura que está colocada con unas piedras como contrapeso y eso es muy peligroso para los viandantes de la zona», explica la edil de Urbanismo, Rebeca Sáenz. Después presentaron una solicitud y se les dijo que no se cumplía la normativa. Fue en torno al puente del Pilar, dos meses después de haberla colocado, cuando presentaron un nuevo proyecto que se está estudiando en estos momentos. «Ayer mismo estuve hablando con ellos para explicárselo y para decirle que, de momento, la tenían que quitar, que no podemos hacer la vista gorda porque hay otros bares que también están esperando a que les llegue su expediente para poder ponerlas», prosigue.

«Si la propuesta que nos han presentado cumple con la normativa, la podrán poner, pero no podemos consentir que haya una estructura de esas características que no cumpla con las medidas de seguridad marcadas. Se lo hemos explicado nosotros, se lo han explicado los técnicos y se lo ha explicado la policía», reitera.

De momento, este viernes se comenzaba a desmontar la estructura con cierta resignación. «Vienen tiempos malos para la hostelería y no sabemos cuanto va a durar y sólo pedidos un poco de flexibilidad o al menos que se aligeren los tiempos», dice Simona que mira al cielo esperando que los días se otoño sean como el de hoy. «Si llueve tendremos que cerrar porque con solo dos mesas en el interior es imposible seguir viviendo de esto».

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