Crisis del Coronavirus

Salud plantea «visitas puerta a puerta» para asegurar las cuarentenas

Los datos lo dicen todo. El 60 por ciento de los contagios que se producen actualmente en Logroño provienen del ámbito familiar, un cambio que se está observando en relación a otros ámbitos de la pandemia. La sociedad se conciencia fuera de casa, pero de puertas para dentro…

Los casos activos este sábado en Logroño se sitúan en 574 y su incidencia acumulada en los últimos catorce días ronda los 460 casos por cada cien mil habitantes. Eso obliga a cambiar la dirección de las medidas establecidas por el Ejecutivo con el fin de cortar la cadena de transmisión en la capital, la cual se encuentra al borde del confinamiento.

La situación se agrava y la consejera de Salud, Sara Alba, ha recalcado la importancia de cumplir el confinamiento, «que es casi tan importante o más como hacer una gran campaña de cribado». Pero una vez conocida la procedencia de la mayoría de los casos, toca actuar y «ver qué tipo de perfiles de familias son». Así de tajante se ha mostrado la consejera en una entrevista este sábado a Diario La Rioja.

Esas circunstancias personales son claves para acotar el virus. «Si vive un número importante de personas en las casas, a lo mejor hacer el confinamiento en el ámbito familiar no es tan fácil como parece, porque a lo mejor no disponen de dos cuartos de baño o de algunas infraestructuras básicas del domicilio para que esas personas puedan efectivamente hacer bien ese confinamiento en el ámbito familiar…».

¿Cómo actuar, entonces? Con más control. «¿Que hay que ir puerta a puerta? La experiencia de Aragón es hacer visitas puerta a puerta, con personal del ámbito de los servicios sociales, acompañados por Policía Local para comprobar que las personas que están haciendo el confinamiento necesitan algo, están bien y efectivamente están donde tienen que estar. Si eso funcionó allí, eso tendremos que hacer en Logroño», sentencia la consejera en la citada entrevista.

A diferencia de lo que se especulaba en septiembre, a la espera del comienzo del curso escolar y la vuelta a la rutina, los centros educativos y los entornos laborales han resultado ser «seguros», a pesar del número de contagios registrado en las aulas (463 positivos a fecha de este sábado), «los cuales se han producido en su totalidad en el ámbito familiar».

«¿Dónde no es seguro? En el ámbito familiar. Esa es la parte que nos falta por aprender. Que cuando vamos a casa, que nos relajamos porque estamos en el hogar, nos relajemos personalmente, pero no las medidas de control. Ésa es nuestra asignatura pendiente», recalca.

Y recuerda en un llamamiento a la población la importancia de no bajar la guardia independientemente del lugar y el momento: «Aunque sea el salón de nuestra casa y estemos sentados en el sofá. Si hacemos un grupo familiar, si comemos un número importante de gente, si nos juntamos en un espacio reducido y con poca ventilación, ahí es donde el COVID-19 campa a su libre albedrío. Ahí es donde está el riesgo ahora».

Subir