Crisis del Coronavirus

Latasa: «Un confinamiento es ahora mucho más efectivo que en marzo»

Pello Latasa justifica que se ha trabajado «con tiento» para confinar Calahorra, Arnedo y Rincón

Pello Latasa, director general de Salud Pública de La Rioja.

Nadie mejor que él conoce al detalle la situación epidemiológica de La Rioja y las expectativas de su evolución. Asumió el rol de ‘Fernando Simón riojano’ hace apenas un mes, cuando Enrique Ramalle dejó vacante la Dirección General de Salud Pública por motivos personales. Y en este periodo, no ha dudado en aconsejar medidas drásticas para contener las transmisiones comunitarias en Alfaro, primero; y Calahorra, Arnedo y Rincón de Soto, después.

Por estos tres municipios ha pasado Pello Latasa este miércoles para detallar las condiciones del confinamiento al que se someterán desde esta medianoche y hasta el próximo 8 de octubre (una semana más tarde, si la evolución epidemiológica no es favorable). Siempre con su mochila al hombro, didáctico, empático con la sociedad y sabiendo que es lo fundamental y lo accesorio, ha repasado este miércoles los pormenores de la pandemia en la región.

– ¿Cuál es la situación de La Rioja y de estos tres municipios confinados?

– La Rioja tiene en estos momentos 460 casos por cada cien mil habitantes, una incidencia que duplica la del resto de España. Solo nos supera en nuestro entorno Navarra. Ni País Vasco, ni Castilla León, ni Aragón están por delante nuestro. Además la difusión de la pandemia es irregular, con municipios mucho más afectados, como Calahorra, Arnedo o Rincón de Soto.  En los últimos catorce días Calahorra ha tenido 300 casos; Rincón de Soto, 108; y Arnedo, 157. Además de estas incidencias, que son muy altas, hay que tener en cuenta la presión asistencial que estamos teniendo. Hay que destacar que una parte importante del Servicio Riojano de Salud ha suspendido su actividad habitual para atender a personas con COVID y esto genera un estrés en el sistema que es muy complicado de gestionar. La ocupación de la UCI es del 37 por ciento, después de la ampliación posible que se hizo con el plan de contingencia.

– ¿Por qué en estos momentos se pueden realizar algunas actividades y otras no ?

– El principal foco de transmisión está ahora mismo en los espacios cerrados, donde se juntan muchas personas, especialmente en el ámbito social y familiar. Los brotes que estamos encontrando nos indican que no están ocurriendo en los establecimientos comerciales, sino en otros ámbitos donde la gente se junta. El riesgo de transmisión en espacios cerrados es hasta veinte veces superior que en un lugar abierto y el objetivo de estas medidas es limitar estos posibles espacios de riesgo y, por supuesto, la movilidad a esos espacios.

– ¿Por qué en el interior de la hostelería no y en los comercios comercio sí?

– El riesgo está en los espacios interiores y, especialmente, cuando se realizan actividades que son incompatibles con el uso de mascarillas. Comer o beber lo son y eso no ocurre en el resto de comercios. Por eso hay que tomas medidas especiales en ese tipo de establecimientos, no solo por el dónde sino por lo que se hace en ellos. Por eso en las terrazas se permite ,porque al aire libre el riesgo es mucho menor aunque no se lleve mascarilla. Además, en una tienda o en un supermercado es mucho más fácil controlar los aforos y las distancias. Normalmente, cuando una persona cuando va a un bar o a un restaurante lo hace de forma colectiva, con familiares o con amigos. En esos ambientes es en los que en estos momentos está habiendo más transmisión, mientras que a un supermercado normalmente uno va solo o, como mucho, con una persona más. Eso nos indica que en algunos lugares es preciso tomar medidas adicionales con respecto a otros.

– ¿Se ha optado por el confinamiento demasiado tarde?

– La decisión se toma en cuanto es posible tomarla. Es importante consolidar los datos. Hay que tener en cuenta que son medidas de calado y hay que hacer las cosas con todo el tiento con el que se pueda: recopilando la información, consolidándola y proponiendo tomar las medidas cuando se tienen que tomar. Lo relevante es la presión que tenemos, que es muy elevada y es muy difícil trabajar así, por eso se toma ahora.

– Se ha hablado de cribados con 600 pruebas diarias en cada uno de los dispositivos, pero finalmente el número de test ha quedado muy por debajo.

– Creo recordar que iban a ser 600 pruebas al día en total de los tres cribados, pero en cualquier caso el esfuerzo de pruebas está siendo importante por parte del Gobierno. De hecho, es de los más importantes de España. Estamos a la cabeza de las comunidades autónomas en PCR realizadas. Las estrategias de cribado son complementarias; siempre deben ir dirigidas hacia colectivos de especial riesgo o hacia personas que han estado expuestas a situaciones concretas.

Los cribados están haciéndose constantemente, porque cuando hay una aglomeración se invita a la población a hacerse una PCR y en cuanto hay un incremento de incidencia se invita a las personas que tienen síntomas a hacerse la PCR. Es bueno no confundir: el esfuerzo es mucho y el margen de beneficio que dan esos cribados, en ocasiones, no es tan grande como nos gustaría.

Lo más importante es diagnosticar los casos y aislarlos cuanto antes. Mucho más importante que los cribados es que se haga un correcto aislamiento y una correcta cuarentena y, si una persona no puede garantizar un buen aislamientoen su domicilio el hacer un buen aislamiento que se ponga en contacto con los servicios de salud porque esto es lo más relevante. Esto nos va a llevar a cortar la circulación del virus.

– Si está bajando la tendencia en algunos municipios, ¿por qué nos seguimos fijando en esos 14 días?

– Es importante tener en cuenta que los casos que se diagnostican en un día no sólo dependen de los casos que aparecen ese día sino del funcionamiento de la sociedad, del funcionamiento del sistema, de si un día se hacen más o menos PCR. Los datos de un día dicen muy poco; nos dan una pista, pero dicen muy poco. Los datos hay que consolidarlos. Sé que a veces es difícil de entender, porque las decisiones cuanto antes se tomen, mejor; pero también es verdad que cuando son de este calado hay que hacerlo cuando los datos son sólidos.  Por otro lado, el número de casos que vemos en un día no es sólo el número de casos que vemos en un día. Un caso genera una proyección hacia atrás del elemento de riesgo que ha producido ese contagio y de una proyección hacia adelante, que es el tiempo que ese caso puede contagiar. Si vemos una tendencia suavizada durante catorce días o siete días, eso nos corrige las tendencias sociales y de infraestructuras, cuando se hacen PCR y cuando no; y también nos corrige las proyecciones que tienen esos casos de cuándo se pudieron contagiar y a quien pueden contagiar si no se toman las medidas adecuadas. Lo que vemos hoy es lo que pasó hace unos días.

– Hay municipios que tienen incidencias también elevadas y que no están confinados.

– Es porque no concurren otra serie de factores, como la tendencia ascendente o cómo es el volumen. No es lo mismo gestionar 160 casos que 64, a nivel de garantizar quién está cumpliendo la cuarentena o el aislamiento.

– ¿Cómo puede ser que hace unos días Arnedo tuviese un 20 % de positividad y hoy registre 1%?

– Eso no es posible. Eso es un cambio en el esfuerzo de diagnóstico, un cambio en la métrica. Es probable que haya una bajada en la circulación del virus pero no puede depender de eso. Hay que tener en cuenta que las PCR no nos protegen de estar infectados, lo que nos protege es tomar las medidas de prevención como las que estamos poniendo encima de la mesa, lo que nos protege es cuidarnos los unos a los otros. Es ahí donde hay que poner el énfasis.

– ¿Estas medidas de restricción vienen acompañadas de refuerzos sanitarios?

– El funcionamiento que tiene el sistema riojano de Salud es prácticamente como un área de Salud única y que está bien coordinada. Obviamente, si hay problemas en un área de salud se deriva y se apoya con otros recursos. Ese refuerzo se está haciendo constantemente, no sólo puntualmente. Hay que tener en cuenta que la suerte de estas tres ciudades es la suerte de toda la comunidad autónoma.

– La diferencia con el confinamiento de Alfaro es que allí no había colegio.

– Hay dos cuestiones que hemos aprendido. La primera es que los colegios parecen entorno seguros. Por el momento no ha habido un impacto relevante en la incidencia de los grupos de edades escolares. Es verdad que ha habido algún brote, pero no una cosa especialmente llamativa que nos haga pensar que estos entornos son de riesgo. El nivel de riesgo que asumimos con los colegios es muy bajo. A esto se le añade la importancia del sistema educativo. Los servicios educativos son actividades esenciales que tenemos que mantener a toda cosa. Si tenemos que cerrar todo lo demás para que los colegios continúen se tendrá que hacer, porque la actividad educativa es fundamental.

– ¿Realmente funcionó el confinamiento de Alfaro?

– Los datos son claros. Cuando se comenzó el confinamiento la incidencia acumulada llegaba casi a los 3.500 casos por cada cien mil habitantes y en la semana tras el confinamiento estaba en 1.500. Está claro que el confinamiento tuvo algo que ver. ¿Que pueden ser más estrictos los confinamientos? Por supuesto, pero hay que tener en cuenta una cosa: ahora no buscamos lo que buscábamos en marzo. Ahora sabemos mucho más de lo que sabíamos en marzo. Aún quedan muchas lagunas, pero en marzo las políticas de confinamiento iban dirigidas a que no hubiese contacto entre personas. Ahora sabemos que los espacios exteriores tienen poco riesgo, que hay actividades que tienen mucho y eso nos permite hacer confinamientos mucho más encaminados a controlar los lugares donde está ocurriendo el riesgo.

Personalmente, que haya actividades en el exterior donde se pueden tomas las medidas de distanciamiento y de uso de mascarilla me preocupan poco, incluso en municipios confinados. Lo que me preocupa es que se junten muchas personas en espacios cerrados, las reuniones de amigos y familiares y, sobre todo, ese salto intergeneracional que está empezando a haber de la incidencia del virus. Sé que la ciudadanía está haciendo todo lo que está en su mano. Y si hay una o dos personas que no respetan las normas habrá que buscarlas y que asuman las consecuencias. Debemos ir todos en la misma dirección para que salga todo bien.

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