El Rioja

Rioja acelera: 126 millones de kilos en bodega, con «buenísima calidad»

Apenas una semana para arrancar la hoja de septiembre del calendario y Rioja ya tiene guardados en bodegas más de 126 millones de kilos de uva blanca y tinta, casi un tercio de la cantidad recogida en la anterior campaña (en torno a los 385 kilos). Así lo expone el informe de Evolución del Arrastre Diario de Recepción de Uva en Bodega elaborado por el Consejo Regulador actualizado a fecha de este miércoles.

Las sensaciones tanto en campo como en bodega son satisfactorias e incluso «sorprendentes» para algunos. «No esperábamos una meteorología tan buena para finalizar los ciclos de maduración, sin lluvias y con temperaturas adecuadas. Los descubes evidencian que estamos ante unos parámetros de calidad buenísimos», destaca desde la Cooperativa Viñedos de Aldeanueva, Abel Torres.

Con el grueso de la vendimia ya cerrado (17 millones de kilos en bodega entre tinto y blanco), esta zona de Rioja Oriental, que comenzó la campaña el pasado 17 de agosto, se aproxima a la sierra de Yerga para recoger los últimos kilos de garnachas, gracianos y mazuelos durante las próximas dos semanas. En concreto, el conjunto de esta zona geográfica lleva metidos en bodega un total de 61, 2 millones de kilos (51,7 de tinta y 9,5 de blanca).

Vendimia de mazuelo en los viñedos de Javier Arizcuren.

Gran parte de los viñedos de este área geográfica ya posan ‘desnudos’ pero, mientras la mayoría están en la recta final de las vendimias, otros todavía están cogiendo carrerilla. En Quel, Javier Arizcuren tan solo ha cosechado el 25 por ciento de su producción, y todo mazuelo. «Este año me encanta cómo ha madurado esta variedad, aunque se ha adelantado respecto a otros años, pero tiene unos granos menos gordos, una piel muy dura y parámetros de pH y acidez perfectos. Creo que vamos a sacar uva de mucha calidad», augura.

Muchas cualidades, sí; pero también muchas cantidades. «Estas vendimias, en Rioja Oriental al menos, vienen cargadas de uva y probablemente sobre porque hay más de la amparada por el Consejo Regulador. Esto, tal vez, provoque que, de nuevo, tengamos que ver uva en el suelo, aunque espero equivocarme. Es un asunto en el que se debería trabajar como Denominación de Origen Calificada, porque no nos podemos permitir esa imagen del fruto en el suelo», apunta Arizcuren.

«Esperanza» e «ilusión» es lo que se siente en Bodegas Campo Viejo (Logroño) por la calidad de los vinos que esperan elaborar. Después de meter en bodega algo más de nueve millones de kilos, la firma del Grupo Pernod Ricard incide en el buena calidad de las uvas recibidas y el estado sanitario óptimo: «La selección en viñedo a la hora de vendimiar por parte de nuestros proveedores es digna de reseñar, porque nos están entregando realmente la mejor uva de cada parcela».

Rumbo Rioja Alta, el Consejo Regulador cifra en 42,3 el total de millones de kilos recogidos desde que comenzó la campaña, siendo 31 de tintas y 11,3 de blancas. Parada obligatoria en la zona afectada por el último pedrisco del año que afectó a unas 700 hectáreas de viñedo, entre los que se encuentran algunos de Berta Valgañón asentados en Cuzcurrita del Río Tirón. «Aquí se ha adelantado la cosecha porque era urgente meter en bodega las uvas golpeadas. Sobre todo se ha vendimiado blanco; el tinto todavía está dando sus primeros pasos de la campaña».

Valgañón tenía unas «sensaciones espectaculares» en cuanto a calidad del racimo gracias a la ausencia de tormentas y enfermedades: «Faltaba un poco de lluvia para dar el último empujón a la maduración, pero no esperábamos esto». Se salvan las uvas por las que no pasó la nube, que mantienen buenos parámetros, pero aún con todo y con ello la producción ha sufrido una importante merma en la zona que ya veía venir de antes. «No hay muchas uvas porque el tiempo no acompañó en el momento de la floración, así que este año ni kilos ni buen precio», sentencia la bodeguera.

Última zona geográfica de la DOCa Rioja. Aquí la tormenta del pasado viernes apenas se notó, «solo cayeron unas gotas», aunque los nervios afloraron por miedo a que bajara la graduación alcohólica. Aun así, la uva que entra en bodegas «está muy sana y con un grado no tan elevado como en años anteriores», apunta Iñigo Berzal desde Baños de Ebro. En Rioja Alavesa tan solo se han vendimiado cerca de 23 millones de kilos (16,3 de tintas y 6,5 de blancas), pero en su caso ya avanza hacia el 30 por ciento restante que le queda por cosechar.

Berzal estima que ya hay unos 180 mil kilos en la bodega y se muestra «contento y satisfecho» con los resultados que están por venir. A la espera de recoger el 30 por ciento restante, apunta que en su caso aprecia grandes disparidades en cuanto a cantidad de uva a causa de la incidencia del mildiu en determinadas parcelas, mientras que en otras se acogieron a la vendimia en verde para equilibrar la producción. Parece que la vendimia del COVID está dejando buenas sensaciones en boca para el sector vitivinicultor.

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