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Arranca la pretemporada en Tercera con incertidumbre: «El mejor protocolo es no empezar»

La Tercera División arranca el próximo 18 de octubre con un nuevo formato (dos grupos de once) y mucha incertidumbre. El protocolo no exige a los clubes la realización de test PCR para empezar la pretemporada. Al ser una categoría puramente amateur (ni jugadores ni técnicos viven de este deporte), el coste de estas pruebas es inasumible para la inmensa mayoría de los conjuntos de la categoría. Ante este panorama, la situación y el futuro de la temporada no pueden asegurarse.

El Pradejón ya ha empezado su pretemporada y Mario Izquierdo, su entrenador, describe las adaptaciones del equipo: «Ayer entrenaron los jugadores con el preparador físico y a partir de ahí, haremos dos grupos de diez, divididos en subgrupos de cinco». Sobre las pruebas PCR, Izquierdo cuestiona su eficacia. «No me causa preocupación. Si nos hacemos las pruebas PCR, sale negativo y entrenamos normal, el riesgo está igual la semana que viene. Creo que el mejor protocolo es no empezar, esperar a diciembre y jugar solamente una vuelta».

«Yo me estoy arriesgando porque el fútbol es mi pasión y no quiero dejar con el culo al aire al equipo de mi pueblo, con el que llevo más de veinte años», explica Izquierdo. Mientras su corazón le pide jugar, su cabeza le aconseja prudencia. «Deberíamos esperar al 10 de diciembre y esperar a ver cómo evoluciona la competición. Esto es lanzarse a la piscina, porque a principios de octubre va a haber positivos seguros». El técnico cree que la temporada no empezará el 18 de octubre e incluso, cree que el fútbol no es algo prioritario para la sociedad y «si no se puede jugar esta temporada, pues nada».

Izquierdo muestra su opinión sin ambajes. «Si hicieran una encuesta a los casi seiscientos que tenemos ficha en Tercera, creo que la mitad dirían de parar». Para ilustrar la situación pone un ejemplo: su equipo iba a disputar un amistoso frente a un conjunto navarro (19 de septiembre), pero doce jugadores no quieren jugar (la villa fronteriza con Alfaro es un foco muy importante de coronavirus). «A mí mis jugadores no me han dicho de parar, pero si alguno se anima, igual van diez detrás». A pesar de ello, el club se adapta a la vuelta y tiene previstos otros tres amistosos entre finales de septiembre y principios de octubre.

El entrenador cree que el fútbol genera muchos riesgos. Al ser completamente ‘amateurs’, los jugadores no viven del fútbol y todos trabajan. «Son gente obrera, incluso entreno a algunos de mis trabajadores. Si cojo el virus, me pueden cerrar la empresa quince días. El fútbol no es mi sustento, es mi pasión». Por último, observa la situación general y cree que tanto la vida escolar como la familiar son prioritarias. «No somos necesidad básica, así que no tenemos que ser conejillos de Indias».

Foto: La Calzada

«Los test PCR son inasumibles para los clubes»

El Anguiano comenzará sus entrenamientos el día 9 de septiembre, tal y como relata Adrián Gallego, su entrenador, a NueveCuatroUno. «Vamos a esperar a que vayan empezando los equipos y así ver como transcurre. El protocolo es básico, solamente para que los equipos puedan empezar a entrenar. Echamos de menos alguna prueba más, tanto a los jugadores como al cuerpo técnico». Gallego agradece los esfuerzos de la Federación y ansía los entrenamientos. «Tendremos que respetar el máximo de jugadores permitidos y no superar los diez jugadores durante los dos primeras semanas de competición».

Con respecto al formato de la competición, Gallego cree que es el idóneo. «No daban las fechas para hacer otra cosa y creo que se ha quedado lo más compensado posible, en formato de ‘cremallera’. Solo quiero que empiece la liga y que pueda ir el público a vernos. Ojalá empecemos el día 18, pero no las tengo todas conmigo». Una incertidumbre provocada por la ausencia de PCR. «A nosotros nadie nos ha dicho nada. El hecho de que te lo hagan antes de entrenar no es del todo fiable, dos horas después tienes un contacto y a saber». Su deseo es que se pudieran hacer pruebas periódicamente a jugadores e integrantes del club (cada 10 o 15 días).

Lo único que existen son recomendaciones de perogrullo: si un jugador tiene fiebres o síntomas compatibles con el COVID-19 deberá abandonar el entrenamiento. El principal hándicap es sobre todo económico. «Ni nosotros, ni la Federación Riojana, la Española o el Gobierno. Económicamente, el coste de las pruebas PCR es inviable». Gallego expresa su principal miedo y afirma que algunos de sus jugadores tiene respeto y cautela por el virus. «Ya no solo por ellos, sino por las familias. Eso sí, nadie me ha dicho que no vaya a ir a los entrenamientos pero tienen dudas sobre cómo serán».

Como la mayoría de los jugadores serranos trabajan, estudian o realizan otra actividad complementaria al fútbol, el problema podría salir de esta esfera. «Todo el que pueda hacerse la prueba en el ámbito laboral, mejor que se la haga». Sin embargo, y al igual que Izquierdo, desconfía de su empleo como remedio total. «Te lo haces a las 3 de la tarde y a las 6 puedes estar contagiado».

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