La presidenta del Gobierno regional, Concha Andreu, ha anunciado este viernes del aumento «inmediato» del número de los rastreadores propios en La Rioja, pasando de los 85 actuales a 110, es decir, un rastreador por cada 2.864 habitantes.
«Por suerte, no hemos tenido que recurrir a los rastreadores del Ejército», ha apuntado. Con ello, se evidencia el interés del Gobierno regional por velar por la salud de sus ciudadanos como una tarea «imprescindible e ineludible».
Andreu ha querido agradecer la tarea de las Unidades COVID-19 encargadas de cortar la cadena de transmisión de la enfermedad y en su labor de seguir avanzando en la detección precoz.
«No estamos en la misma situación que hace seis meses. Ahora tenemos más datos, más información y más conocimiento para actuar de forma más inteligente. Ahora son los profesionales sanitarios quienes van en busca del virus para prevenir su avance», ha aplaudido.


