La Rioja

Las autoescuelas logroñesas meten la directa tras el parón por coronavirus

Tras tres meses de parón y encierro en casa, las autoescuelas logroñesas han vuelto a funcionar aunque acatando las medidas acordadas desde Sanidad: distancia de seguridad entre los alumnos en las clases teóricas, uso limitado de ordenadores, mascarilla obligatoria, un alumno por vehículo en cada prueba de conducción y desinfección de vehículos.

«Aunque nos permitan que no haya distancia de seguridad si nuestros alumnos acuden con mascarilla a las clases teóricas nosotros preferimos mantenerla, además la mascarilla es obligatoria», previene José María Peña, director de Autoescuela Vial. «Hemos introducido más horas de clase para que se junte menos gente, ahora tenemos tres, próximamente igual ponemos cuatro para que la gente se sienta más cómoda todavía». Asimismo, el director de Vial ha indicado que han retirado las plantillas en papel para los test y que solo conservan dentro de las aulas los ordenadores táctiles, de uso individual y desinfectados a cada turno.

Por su lado, desde Autoescuela Servando Formación, su director Servando Martínez ha indicado que las medidas de seguridad respecto a las clases teóricas han estado destinadas a guardar la distancia social, para lo cual «se ha habilitado un aula de sesenta y ocho metros cuadrados», mientras que «en las aulas más pequeñas los alumnos deben de asistir con mascarilla. Además hemos digitalizado las clases teóricas a través de la plataforma Zoom para que la gente pueda interactuar igual que si estuviera en el aula». Al igual que en Vial, Servando Formación ha ampliado las horas de sus cursos intensivos teóricos de tres a cinco horas.

Laura Hillera, de Autoescuela Mayor, ha indicado que sus aulas teóricas permanecen cerradas, valiéndose de una plataforma ‘online’ de elaboración de tests que ya usaban antes del confinamiento, obteniendo «unos resultados y participación muy buenos».

Más exámenes teóricos y acumulaciones para el práctico

Para hacer frente a la excepcional situación, la Jefatura Provincial de Tráfico, ya anunció que mantendrá el servicio de exámenes durante todo el verano.  Así, desde Vial indican que «es una suerte para alumnos y profesores que se estén realizando exámenes teóricos cada semana», lo que ayuda a reducir la acumulación de alumnos que, interrumpidos por el confinamiento, quieren obtener el permiso de conducir. «El problema es que a algunos hay que volverlos a preparar  porque durante estos tres meses sinceramente no han hecho mucho», indica entre risas en lo que respecta al examen teórico.

En cuanto a la prueba práctica, cada autoescuela, según el sistema CAPA, recibe desde la DGT un cupo de alumnos que presentar de acuerdo a unos parámetros según el número de aprobados en la prueba anterior. A todo esto se suma una problemática que ya se lleva arrastrando desde 2015, aproximadamente, y que quedó patente con una huelga en 2017, como se indica desde autoescuela Mayor: la falta de examinadores prácticos en Logroño, actualmente cinco.

«Al próximo examen práctico voy a llevar a diecisiete personas; en el anterior, catorce: hemos podido presentar a más alumnos porque en el anterior examen téorico de veintidós personas que se presentaron, aprobaron veinte».

Así, en Mayor han recalcado que no ofrecen prácticas a sus alumnos sin adjudicarles una fecha de examen. «Procuramos que no haya mucha rotación, que no pase mucha gente por un mismo profesor, hasta que no acaben los que tenemos no damos a más; además, hemos aumentado las cases prácticas a una hora y media o dos horas».

«Para presentar al examen práctico, priorizamos a aquellos alumnos que llevan más tiempo o que estudian fuera o tienen pendiente un trabajo», señala, por su lado, Autoescuela Vial. «Tuvimos la mala suerte de que justo examinamos el día que se decretó el estado de alarma, nos dejaron con toda la gente preparada, pero la verdad que esos alumnos que no aprobaron aquella vez no han perdido manejo en la práctica, pero no es lo mismo estar dos o tres meses sin dar clase, ahora con una clase para reengancharse igual no bastaba».

En la misma linea, Servando Martínez indica que desde su autoescuela ha retomado desde donde se dejaron las clases antes del confinamiento, no habiendo entre «los alumnos que estaban tomando clases prácticas nadie que lo haya aplazado por la situación actual», eso sí: el aplazamiento de la EBAU ha condicionado la disponibilidad de los más jóvenes.

«Si ya se notaba el parón de agosto en aquellos alumnos que estaban preparando la prueba práctica, solo hay que imaginar en estos cuatro meses», ha comparado Martínez. «Nada que no se pueda subsanar y que sea dramático».

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