Agricultura

El champiñón se planta en La Rioja: «Esto es la ruina del sector»

No pueden más. Saben que el divorcio entre Eurochamp y Riberebro va a terminar colapsando el sector del champiñón y la preocupación ya es máxima. Les ha pillado en medio. Son los cultivadores, en su gran mayoría de Pradejón, pero también de Autol y Ausejo que ven, con las tensas relaciones entre las dos empresas, como su futuro «se va al garete».

Casi trescientas personas, entre ellos mucha gente joven y muchas mujeres, se han dado cita frente a la planta de Riverebro en Alfaro para mostrar su malestar. Con consignas como «Riberebro nos roba» o «Riberebro cabrón, paga el champiñón» mostraron la situación que afecta a miles de personas en estos tres municipios.

Con un fuerte dispositivo policial, a las diez de la mañana de este jueves comenzaba la concentración pacífica. «No somos terroristas, somos personas que estamos hartas de trabajar para que no se nos pague y que vemos que uno de los sectores más importantes de La Rioja está en peligro por la carbonería de un señor».

«De momento las deudas de Riberebro hacia Eurochamp no se están repercutiendo en los cultivadores, pero la cooperativa está soportando unas pérdidas que son difíciles de cuantificar», ha asegurado Pablo Fernández, presidente de la cooperativa. La realidad es que desde hace meses Riverebro no paga a Eurochampo por el trabajo realizado escudándose en la falta de datos para llevar a cabo esos pagos.

«No hay nadie que haya puesto más interés en llegar a un acuerdo bueno para todas las partes que José Antonio Royo (director general de Eurochamp), pero con esta gente no hay forma, las cosas sólo han ido bien mientras Eurochamp ha hecho lo que ellos han querido», ha comentado el presidente de la cooperativa.

Entre los asistentes tampoco faltó el presidente de ASOCHAMP, Francisco Tomás Sáenz. «La situación en estos momentos es crítica, el sector está a punto de colapsar y aunque me ofrecí para acercar posturas y crear una mesa de negociación no ha habido manera por parte de Riberebro», ha señalado.

Mientras, los cultivadores seguían mostrando su malestar. «Con lo bien que estábamos hoy trabajando y no aquí, pero es que la situación es ya insostenible», comentaban algunos que ven venir como la región más productiva de champiñón en España puede sufrir un colapso si la situación no se soluciona. «Seguimos queriendo llegar a un acuerdo, pero desde que entró este hombre -Eduardo López Milagro- no hay forma», ha explicado alguno mientras escuchaban las consignas de los más jóvenes.

«Lo peor de todo es que el sector tiene futuro si no fuese por todo esto. Hay mucha gente joven que ahora mismo estaría invirtiendo en plantas más modernas, pero esta inestabilidad les frena», ha indicado un cultivador mientras miraba a los chavales que protagonizaban los gritos más sonoros de una concentración que sólo dejó su tinte pacífico unos segundos para zarandear una valla.

Eurochamp sigue adelante con la demanda contra Riberebro por un valor de 26,5 millones de euros en la que se incluye el incumplimiento de contrato y los 4,5 millones de euros que Riberebro debe. Según la cooperativa, 3,5 millones de euros de 2019 y un millón de euro de este año. Además, se prepara una querella criminal contra los que todavía son sus socios. Pese a lo tirante de la situación, Eurochamp sigue abierta al diálogo. «Aunque ahora mismo es imposible porque nos estamos haciendo mucho daño unos a los otros».

Desde los sindicatos agrarios se apoya sin fisuras al sector. Desde UAGR se pide al gobierno regional que medie en el conflicto. Así asisten «con preocupación a los últimos acontecimientos relacionados con el sector de champiñón y setas riojano, en un momento en el que se está recuperando del descenso de ventas y de precios provocado por la COVID19».

Y es que hay que recordar que el sector es el segundo en importancia en nuestra región tras el vitivinícola. Factura un total de 250 millones de euros anuales con 70.000 toneladas de champiñón y 7.000 de setas, que mantiene además actividad en los trabajos de compostaje de sustrato, cultivo y comercialización y la población en pueblos como Autol, Pradejón y Ausejo, con una estimación de más de 3.000 puestos de trabajo dependientes directamente de este sector.

Por su parte ARAG-ASAJA, también ha mostrado el apoyo de la organización a los cultivadores del sector riojano del champiñón. El sindicato agrario ha compartido la preocupación de los champiñoneros que aseguran estar sufriendo el divorcio empresarial entre Eurochamp y Riberebro. En este sentido, ha defendido un “precio justo por su trabajo y su producto” ya que, lamentablemente, «al final en todos los conflictos siempre paga el agricultor”.

La organización cree que estos problemas, que no han sido provocados por los champiñoneros, “poco ayudan” a superar las consecuencias que esta crisis sanitaria también ha supuesto para el sector del champiñón en La Rioja. Por este motivo, ha pedido responsabilidad a la industria con un sector cuya importancia social, medioambiental y económica es fundamental para el desarrollo de muchos pueblos de Rioja Baja.

El próximo viernes se espera que la concentración sea en Logroño para que las instituciones conozcan de primera mano el problema que están sufriendo.

Subir