Cultura y Sociedad

La promoción musical lamenta su ruina en la ‘nueva normalidad’

Verano sin sal en La Rioja. El sector de la verbena y el espectáculo lucha con fuerzas para resistir ante la crisis de la COVID-19. «Nosotros facturamos al año cerca de 600.000 euros y este nos vamos a quedar en apenas 50.000 euros, tenemos todos cancelado», indica Sergio Formoso, propietario de la Orquesta La Pasarela, nativa de Santo Domingo de la Calzada y encargado en La Rioja de la Asociación Española de Agencias Profesionales del Espectáculo (ACOPLE).

Junto a otras trece asociaciones, agrupadas en la Coordinadora Estatal de la Verbena y Espectáculos (CEVE), convocaron una manifestación este miércoles con el fin de que, desde el Ministerio de Cultura, les dieran una solución. La cita ha quedado cancelada ante la cesión de José Manuel Rodríguez Uribes a reunirse con los manifestantes el próximo jueves. «La única solución que tenemos es que den ayudas al sector y que nos rescaten, llevamos de marzo sin trabajo y, lo que es peor: sin saber cuando vamos a volver», reivindica. «Si no se saca nada en claro se reactivará la manifestación».

Según el propietario de La Pasarela, son un total de 700.000 personas las que se están viendo afectadas por esta crisis. «La situación está siendo catastrófica, hablando claro. Aquí en La Rioja han prohibido las verbenas, no está claro si hasta final de año o hasta que salga la vacuna», lamenta con incertidumbre Formoso. «En todos los alrededores pasa: en Navarra están desaconsejadas hasta final de año, en Castilla y León están prohibidas, en Asturias desaconsejadas, en Aragón prohibidas hasta octubre… Nosotros tenemos cero trabajo desde marzo».

Actuación de La Orquesta La Pasarela.

Asimismo, Formoso explica que «los trabajadores del sector de espectáculos trabajan bajo un régimen por el que deben de darse de alta y de baja por actuación y temporada», muchos no estaban dados de alta al declararse el estado de alarma y no se han podido acoger a un ERTE. Así, La Pasarela ha ofrecido en lo que va de año diez actuaciones. «No pedimos que nos mantengan, pedimos trabajar, pero dado que no nos dejan nos tendrán que ayudar», explica desde su posición en ACOPLE. «Es una situación injusta, los demás sectores están teniendo una desescalada: en turismo, en hostelería… en el nuestro está todo suspendido».

«Nadie nos ha consultado soluciones»

Desde Promociones Iregua,  Sergio Moreno mantiene la misma línea de reivindicación:»Lo que más nos molesta es que las instituciones no hayan contactado con nosotros para preguntarnos cómo funciona una verbena y cómo podría reinventarse en forma de espectáculo dirigido a disfrutarlo sentado», lamenta.

Ambos trabajadores coinciden en que el formato de verbena habitual y hasta altas horas de madrugada no es compatible, pero que se podría modificar ajustando horarios, habilitando espacios de seguridad en recintos al aire libre y controles de entrada y salida del aforo. «Lo que es incoherente es que comiencen a abrirse ciclos en los que van a actuar Pablo López, David Bisbal o M-Clan, con hasta mil personas al aire libre, y nosotros que en el mejor de los casos no tenemos más de 600 personas en una noche de sábado de verbena no podamos». Asimismo, pone como ejemplo como Galicia, Andalucía o Cataluña, donde las orquestas se mantienen en activo. «Pase lo que pase ya, nos han hundido el verano, nuestra temporada fuerte», se apena Moreno.

«Nuestra nueva normalidad son cero euros de facturación», sentencia, subrayando que «hasta el momento no tenemos ningún contrato, se nos han caído todos los conciertos». Esto se traduce en pérdidas de alrededor de 1,7 millones de euros euros, sin contar el dinero que dejarán de facturar por fiestas patronales. «La cultura, por lo que se acaba de demostrar, es un sector totalmente prescindible, un capricho de la gente», ironiza. «No cuentan con que somos casi el 3 % del PIB de este país ni con los más de 300.000 trabajos directos que hay detrás».

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