La Rioja

Denuncian el cierre de 42 camas en los hospitales riojanos en verano

El Sindicato de Enfermería SATSE ha denunciado este martes que los servicios de salud cerrarán este verano, al menos, 7.000 camas en los hospitales del conjunto del Estado (42 de ellas en el Hospital San Pedro) «para ahorrar dinero y no tener que contratar personal sanitario para reducir las listas de espera, sin olvidar que la COVID-19 «sigue estando entre nosotros y es posible que se produzca una nueva oleada tras la grave crisis sufrida en los últimos meses».

SATSE reclamó durante la crisis que, dadas las especiales circunstancias de este año, los servicios de salud implementasen un ‘Plan de Choque’ para mejorar la asistencia a pacientes con coronavirus y al resto de personas con cualquier otro problema de salud y reducir las listas de espera. Pese a ello, critica que «han recurrido, como todos los años, a cerrar camas para no tener que contratar a más personal sanitario». De esta forma, añade, cometen «los mismos errores de siempre» y «se acredita que la administración sanitaria pública poco ha aprendido de la grave crisis sanitaria sufrida por el coronavirus».

En lo que respecta al personal sanitario, el sindicato incide en que «en lugar de reforzarse las plantillas de enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas, se está volviendo a cometer el grave error de todos los años de dejarlas bajo mínimos, al no sustituir a todos los profesionales que tienen vacaciones o están de baja por enfermedad, embarazo o cualquier otra incidencia, sobrecargando a los profesionales que trabajan durante el verano, a pesar del sufrimiento inhumano soportado durante meses por tener que luchar con el coronavirus».

«En estos momentos, se requiere, más que nunca, ser cuidadosos y generosos con los profesionales para posibilitar su autocuidado, tanto desde el punto de vista físico como psíquico», agrega SATSE.

Al respecto, SATSE asegura que el porcentaje de contratación de suplencias de enfermeras oscila este año entre el 30 y 40 por ciento en las distintas comunidades autónomas, es decir, «de cada 100 enfermeras que se van de vacaciones solo se contrata a un máximo de 40, con lo que el trabajo de 60 profesionales deben hacerlo las que se quedan».

Ante esta realidad, el sindicato considera que el sistema sanitario «no estará preparado en caso de una nueva oleada de la COVID-19 en el verano, ya que no contaremos con las enfermeras y enfermeros necesarios para atender y cuidar a las personas afectadas. Nuestro sistema sanitario está muy débil, tras los estragos de la pandemia, y no se está fortaleciendo como se debería, concluye.

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