La Rioja

El enoturismo tira de las reservas en los pisos turísticos de La Rioja

Con el fin del estado de alarma y la llegada de la ‘nueva normalidad’, las fronteras de La Rioja están abiertas y ya reciben a turistas interesados en la gastronomía, el vino o la tranquilidad de la vida rural. Una opción de alojamiento que se va haciendo cada vez más popular son los pisos turísticos. Actualmente hay más de 1.200 licencias para toda la comunidad y la capital registra alrededor de unas 650, según los datos de la Asociación Riojana de Viviendas para Alquiler Turístico (Arvutur).

«Venimos de una situación de reservas casi ralladas al cero», señala su presidente, Alfonso Ruiz, en relación a cómo el coronavirus ha azotado al sector turístico en los últimos meses. «Con el mes pasado, lógicamente, se va a notar un incremento a nada que se comience a reservar, pero si se compara con el año pasado no da lugar: estamos en una situación de deflación total».

El presidente de ARVUTUR apunta que son aquellos pisos en las zonas rurales riojanas, «aquellas con desarrollo del sector enoturístico», los que más se están demandando y comienzan a agotarse. «En cuanto comiencen a dinamizarse las calles Laurel y San Juan, focos claros de atracción, obviamente las reservas comenzarán a incrementarse en Logroño e incluso con el aliciente de generar un entorno de seguridad al turista que nos visita».

Como explica Ruiz, el ICTE (Instituto de Calidad Turística Española), ha ido pautando las medidas a seguir los últimos meses. «Precaución, sentido común e incertidumbre». Así definen este periodo para el sector del piso turístico. «Lavar la ropa para evitar el posible contagio, tener mascarillas e hidrogeles a disposición del cliente, ser escrupuloso en la limpieza de los aseos y desinfectar superficies que se suelen tocar». Algunas de las acciones que cita Alfonso Ruiz en esta nueva normalidad.

Dando mayor independencia al huésped, Ruiz explica que es la mejor opción para parejas y personas que viajan en familia con niños. «Personas entre los 25 y 40 años que buscan una oferta mucho más flexible que les pueda dar un hotel: ellos se organizan sobre si comer en casa o en restaurantes. También es una oferta que se sitúa en un entorno económico más ajustado». «En estos momentos en los que tenemos esa necesidad de generar confianza en los entornos, creo que la oferta de piso turístico encaja porque es un ambiente que no compartes con nadie».

En la capital riojana, estos pisos se concentran en mayor proporción en la zona del Casco Antiguo, la que suele ser «la primera opción» de los turistas. «Los cascos viejos son siempre zonas de atracción turística porque se asocian a un entorno histórico, de mayor riqueza cultural, donde se concentra, quizá, la oferta hostelera», razona Ruiz. «No obstante, hay gente que prefiere por lo mismo ambientes mucho más tranquilos de zonas residenciales y acuden a la oferta de zona de ocio de manera esporádica».

«Estamos muy esperanzados en que los pisos turísticos dentro de la nueva normalidad vuelvan a retomar la agenda de las contrataciones del año pasado. Poco a poco. Siempre dentro de la prudencia que requiere esta nueva etapa», reflexiona. «Volveremos a ser una opción de alojamiento deseable por el turista, estamos en ánimo de volver por la senda del pasado año».

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