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La estación imprescindible para los amantes del vino

*Artículo realizado en colaboración con La Rioja Turismo

Parada imprescindible para los amantes del enoturismo, el barrio de la Estación de Haro prepara su vuelta para recibir visitas tras el levantamiento del estado de alarma y, con ello, de las fronteras riojanas. Desde el 21 de junio ya se puede viajar entre regiones y La Rioja Alta ha comenzado a recibir a sus habituales amantes del vino, tanto riojanos como de otras comunidades del país.

Son siete las bodegas centenarias que conforman este espacio de culto al vino: Muga, La Rioja Alta, Bilbaínas, CVNE, López de Heredia, Roda y Gómez Cruzado. Cada una de estas adaptándose al grave impacto que el coronavirus ha causado en el sector, pero en sus hojas de ruta hay puntos comunes: material de seguridad sanitaria, prioridad a actividades al aire libre, expectativas lentas, movimiento tímido y esperanza en el turismo nacional, no contando ya con perfiles internacionales que visitaban el barrio jarrero durante julio y agosto.

Bodegas Bilbaínas decidió abrir el 1 de junio. Consideraron oportuno que los trabajadores tomaran contacto con las nuevas medidas sanitarias antes de recibir a una gran masa de turistas e ir adquiriendo unas rutinas. Lo explica Mabel Oyono, responsable de enoturismo en la bodega. «Decidimos abrir tanto el Wine Bar como la tienda. No hemos hecho muchas ventas en la bodega, pero sí por teléfono. Hemos ido llamando a la gente que nos compró vino a lo largo del año pasado y hemos ofrecido descuentos o envíos gratuitos. No nos ha ido nada mal».

Las expectativas de futuro se dibujan «lentas», detalla Oyono: «Todos estamos más o menos reticentes a movernos y viajar como antes, pero no hay otra». Así, la responsable de enoturismo apunta que se están realizando reservas de cara a agosto, septiembre y octubre. «La gente ha ido retrasando sus vacaciones para ver si las cosas marchan bien, si no hay una recaída y así poder salir con mayor seguridad».

«Todo dependerá de cómo nos comportemos ahora de vuelta a la normalidad», resalta Oyono. «Los que trabajamos de cara al público tenemos la responsabilidad de recibir clientes recordándoles que tienen que cumplir la normativa». Sus vecinas Bodegas Roda abrieron sus puertas el pasado 22 de junio, rescatando del ERTE a toda su plantilla de trabajadores con la llegada a la nueva normalidad.

El bar permanece cerrado, aunque han decidido habilitar un espacio en la propia bodega para disfrutar de sus vinos junto a un poco de queso y chorizo. Lo cuenta Vega Angulo, representante de enoturismo de la compañía. «Nuestra intención es que los visitantes se sientan y estén los más seguros posibles. Cada persona tiene que venir con su mascarilla, antes de entrar se le mide la temperatura y si es superior a 37,5 grados no podrá entrar».

Foto: Bodegas Roda

Geles, felpudos de desinfección, recorridos que aseguren la distancia social y controles de aforo son otras de las medidas que han impulsado desde Roda. «Estamos preparando catas al aire libre y habilitando zonas exteriores de la bodega con mesas, sillas y sombrillas. Cuando llueva y no tengamos esta opción, dispondremos de espacios interiores amplios que permiten el distanciamiento social».

Las predicciones futuras para Angulo son esperanzadoras. «Yo creo que la gente tiene ganas de disfrutar, debemos ser cuidadosos pero creo que siempre que seamos capaces de mantener unos aforos lógicos, la gente va a disfrutar. Tenemos bastantes solicitudes de visitas», reconocen desde Roda, recordando cómo ha sido la vuelta al turismo. «Tuvimos los primeros visitantes el pasado lunes. Una pareja. Ella era sanitaria y se veía que tenía ganas de olvidar todos estos meses duros para todos, pero especialmente para estos profesionales».

En la misma línea, Miguel Ruiz, responsable de relaciones públicas en las Bodegas Muga, afirma que durante la última etapa de confinamiento han estado planteando una estrategia a seguir para disfrutar de su vino. «El 15 de junio abrimos la tienda y la posibilidad de realizar una cata en nuestro Wine Bar. Hemos reducido el aforo al cincuenta por ciento, a pesar de que se pueda acoger a más gente, preferimos ser cautelosos», explica.

Foto: Bodegas Muga

«Además hemos habilitado una de las salas de cata, por temas de distanciamiento social.» Asimismo, han reducido tanto las visitas como los grupos que las conforman: doce personas. Estas comenzarán el 1 de julio, aunque la recuperación va lenta. «Los sábados tenemos más demanda», afirma Ruiz, habiendo ya ocupado todos los del mes de julio.

Las bodegas CVNE también abrirán sus puertas el 1 de julio, haciendo protagonista de sus actividades las visitas a sus viñedos. «Estamos viendo un incremento de grupos de amigos que quieren visitarnos», destaca Natalia Bermejo, relaciones públicas de la Bodega. «Antes eran más parejas o familias».

«Puede ser que durante julio o agosto el turismo nacional se enfoque a la playa, porque históricamente ha sido así, pero tenemos la esperanza de que la gente quiera venir a estos sitios más pequeñitos, más recogidos». Esperanza que también guardan en Gómez Cruzado, abierta desde el 13 de junio, desde donde aseguran que si bien la semana pasada recibieron visitas de parejas riojanas, esta ya se han abierto hacia amantes del vino procedentes de Cataluña.

Bodegas Gómez Cruzado. / Foto: Gómez Cruzado

Desde La Rioja Alta se están regalando visitas a sus instalaciones para los sanitarios hasta julio de 2021 en un gesto de agradecimiento y solidaridad, optando también por la apertura de su tienda y el wine bar. En la misma línea, López Heredia permanece abierta a visitantes con reducciones de aforo y con las medidas de seguridad también acatadas por sus vecinas del barrio.

La cata del Barrio de la Estación ha sido aplazada al 19 de junio de 2021, si bien las bodegas se adaptan a esta nueva situación por lo que los amantes del enoturismo podrán pasear por el barrio haciendo parada en cada una de sus bodegas para disfrutar de su encanto.

*Descubre todas las bodegas que puedes visitar en La Rioja Turismo.

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