Agricultura

El campo riojano, preocupado por el ‘hueso’ de los rebrotes de COVID-19

El campo riojano, alerta por el ‘hueso’ de los rebrotes de COVID-19

Uno de los flujos naturales de temporeros que recalan en La Rioja llega siempre desde Aragón y Lérida. Dos de los puntos calientes de los rebrotes de COVID-19 entre temporeros en las últimas jornadas. En Huesca, varias comarcas han tenido que retroceder directamente a la ‘Fase 2’ de la desescalada y en Lérida numerosos trabajadores del campo están en cuarentena por positivos que han dado sus compañeros de tajo.

La precariedad, no tanto en el trabajo como en las viviendas que comparten, hace que la expansión del COVID-19 sea demoledora en este tipo de empleos. Aunque la distancia social en el campo es posible, no lo es tanto en las residencias que ocupan durante las jornadas de trabajo.

Por todo esto y por la llegada inminente de la campaña de la fruta de hueso, el sector agrícola riojano está preocupado. «Nos han dicho que si hay casos vayamos al médico para cortar lo antes posible la transmisión, pero poco más», advierte un agricultor de La Rioja Baja.

Desde la sociedad agraria de transformación (SAT) de Rincón de Soto, Adolfo Nájera explica que su mayor problema llegaría con la campaña de la pera en agosto. «De momento la campaña de la fruta de hueso necesita de menos temporeros, pero sí los necesitará la de la pera», añade. Estas dos campañas podrían ser una ‘prueba de fuego’ para lo que llegaría más tarde con la vendimia, donde La Rioja espera la llegada de un mayor número de trabajadores de otras regiones y países.

Los agricultores muestra aún así su preocupación. «Esto no es como otro empleo en el que estás en cuarentena quince días y luego vuelves a trabajar. Si te toca hacer cuarentena en la campaña, el producto se echa a perder», explica otro agricultor riojabajeño.

El secretario general de ASAJA, Igor Fonseca, explica que desde los comités de la desescalada se está tratando ese tema y ha recordado que el gobierno regional ha creado una bolsa de empleo. Esta busca la contratación de personas que residan en un radio de ochenta kilómetros.

«De ella habría que tirar siempre que se pueda para no tener que contratar a gente llegada de posibles focos como el de Lérida o Aragón», detalla. «Medidas como la del Ayuntamiento de Alfaro de ofrecer alojamientos es una manera interesante de tener más controlados sanitariamente a estos temporeros que llegan de otras zonas», destaca.

La consejera de Agricultura, Eva Hita, recalca que es «importante» que el sector esté preocupado y alerta por la situación. «El gobierno ha trabajado muy seriamente en este tema desde el principio con la creación de la bolsa de empleo y además se trabajará en la comisión de flujos migratorios para prevenir que existan rebrotes en el campo riojano».

Hita asegura que éste es un tema constante en los comités de desescalada y que se seguirán tomando medidas al respecto. «Aún queda gente en la bolsa de empleo que se creó para poder trabajar en el campo», destaca, poniendo el acento en que la responsabilidad y las medidas en este momento deben ser máximas. «Hay que tomar todas las medidas de prevención: mascarillas, distanciamiento social e higiene y estar muy pendientes a cualquier síntoma para cortar cuanto antes la transmisión del virus y no lamentar males mayores».

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