Salud

Los sanitarios riojanos hacen piña: «Queremos respeto, no premios»

Todos los centros sanitarios de La Rioja han detenido momentáneamente su actividad durante diez minutos en señar de condena por la agresión sufrida por dos profesionales del centro de salud de Ausejo en la madrugada de este miércoles.

A las doce del mediodía, las puertas de los centros se han llenado de batas blancas con mensajes de apoyo a sus compañeros y de repulsa por lo sucedido. En alguno de los ambulatorios, como el de la Guindalera, se han leído manifiestos como el siguiente:

«Los trabajadores de la sanidad pública nos congregamos a esta hora para denunciar un nuevo caso de violencia gratuita contra los profesionales. Más allá de lo deleznable de cualquier actitud violenta, resulta especialmente grave cuando se dirige a personas cuya labor va dirigida al servicio de las personas que acuden a demandar atención.

En el ejercicio de nuestro trabajo podemos estar más o menos acertados, como cualquier ser humano. Pero nos mueve una vocación de servicio en la que hemos empeñado años de formación, media vida.

La repetición de situaciones como la vivida hace un par de noches ha hecho que sea necesaria la implantación de un sistema informático de alerta de agresiones. También se ha requerido la presencia de seguridad en algunos centros de trabajo, claramente insuficiente.

Pero la queja no debiera ser que son pocas medidas, sino que existe una minoría de inconscientes que hacen que esas medidas sean necesarias.

Desde los celadores o administrativos que reciben a los pacientes, hasta los sanitarios que finalmente les atienden, demasiadas veces nos vemos envueltos en situaciones que van desde el desagrado hasta el peligro.

Demandamos a la sociedad respeto hacia nuestro trabajo. También comprensión con nuestras deficiencias. Queremos que se estigmaticen estas actitudes injustificadas e injustificables. Existen en nuestra sociedad mil mecanismos para manifestar el desacuerdo, empezando por el diálogo racional y calmado.

Queremos ir al trabajo sin la tensión de encontrarnos, sin esperarlo ni merecerlo, con menosprecios verbales y actitudes agresivas. Necesitamos esto mucho más que premios y reconocimientos.

Nuestro único interés es cumplir con nuestra labor de servicio público, igual que ahora hace dos meses y siempre.

No queremos contar ni una agresión más. No queremos volver a vernos en una concentración como esta».

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