La Rioja

Los guisantes de la discordia en Calahorra: «Hay que ser muy miserables»

La noticia salía a relucir a primera hora de este martes. Un diario de ámbito nacional se hacía eco de una foto de la alcaldesa de Calahorra, Elisa Garrido, acusándola de utilizar las redes municipales para «publicitar su tienda familiar». La imagen, compartida días atrás, mostraba el pelado de unos guisantes y una bolsa con la serigrafía de la tienda de la familia de la primera edil. De la misma forma, Garrido mostraba otro día su merienda con la bolsa de otro negocio de la localidad.

La foto de la discordia también fue compartida por las redes sociales del Ayuntamiento de Calahorra, ya que desde el consistorio se pidió que los ciudadanos contaran cómo están pasando la cuarentena a través de un hashtag. La alcaldesa participa en esta iniciativa y suele colgar fotos de cómo, tras su trabajo en el ayuntamiento, pasa ella el confinamiento.

«Cualquiera que me siga en redes conoce mi afición desde hace años por la cocina y también que dichas redes están llenas de fotografías con recetas y platos cocinados», argumentaba Garrido. Algunos perfiles de Facebook de la localidad propagaban la noticia del medio nacional y otros muchos se reían con sorna de la ocurrencia del medio en cuestión en un tiempo en el que la información es tan importante y tan constante.

Este medio también acusaba a la primera edil calagurritana de «colocar la tienda de frutas y verduras dentro de una promoción en la página web del Ayuntamiento, donde figura como una de los establecimientos que reparte a domicilio. Junto al nombre del establecimiento familiar aparece el teléfono y el horario en el que lleva la compra a las casas de los vecinos». Cabe destacar que el consistorio ha hecho exactamente lo mismo con todos los comercios que reparten a domicilio en Calahorra.

Elisa Garrido anunciaba entonces en sus redes sociales que ha tomado medidas legales contra el medio «tóxico de la ultraderecha». «Ser alcaldesa o alcalde en un tiempo de emergencia social no es tarea sencilla… cada día tratamos de tomar decisiones acertadas una situación cambiante», explicaba.

La alcaldesa aprovechaba la ocasión para alabar a todas esas personas que durante estos días «aportan su granito de arena» y afeaba este tipo de conductas: «Otras, por desgracia, no parecen ser conscientes de la situación que vivimos y se dedican a inventar, mentir, tergiversar y calumniar».

«Lo que menos me esperaba es que algo tan normal como pelar unos guisantes lo fueran a aprovechar los miserables de esta ciudad para trasladarlo a ese medio de comunicación en el mezquino intento de calumniarme. Hay que ser muy miserables. Y realmente lo son». Aún así, añadía, «me quedo tranquila si no hay nada más que decir ni criticar sobre nuestra gestión en Calahorra».

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