Crisis del Coronavirus

La cuarentena de Nacho Labarga en Abu Dhabi: «Quince días así te vuelven loco»

El periodista riojano Nacho Labarga no olvidará nunca su experiencia en el Tour de los Emiratos Árabes 2020. Viajó hacia Abu Dhabi a cubrir la prueba para el diario MARCA, donde trabaja. Pudo realizar esa función hasta el pasado jueves, cuando dos italianos pertenecientes al staff del equipo UAE dieron positivo por coronavirus. El resultado: tres días recluido en una habitación del hotel Crowne Plaza, sin poder llamar al extranjero o respirar aire puro. Y lo más probable es que este periodo se alargue hasta las dos semanas, tal y como indican los protocolos internacionales.

En un hotel de cinco estrellas, pero en cuarentena. Una situación absolutamente inusual. Todo comenzó con un correo electrónico: «No podemos salir del hotel». Inmediatamente, la inquietud se apoderó de los quinientos implicados: «Veías fuera a militares con fusiles, a cualquiera que intentara salir le mandaban para adentro. No nos dejaban bajar al restaurante, ni llamar desde el extranjero a las habitaciones. No sabes qué pasa, si hay un aviso de bomba o una guerra». Para colmo, el reportero tiene el teléfono averiado y no puede hablar con la recepción.

Fue el pasado jueves a las 11:30 de la noche cuando se confirmaron los dos casos de coronavirus: «Nos dijeron que tendríamos que quedarnos en cuarentena». Ciclistas (en otro hotel cercano), mecánicos, periodistas y huéspedes del hotel tuvieron que pasar las pruebas, nada técnicas ni complicadas: «Te meten una tirita en la nariz y 24 horas después se saben los resultados». Así, los ciclistas pasaron la prueba entre el jueves y el viernes. El staff y la prensa tuvieron que esperar hasta el sábado: «Solo estamos dos periodistas españoles (Carlos Torres, EFE) y yo. No vi a ningún riojano más».

Vivir rodeado de lujos sin disfrutarlos

Labarga trata de pasar las horas encerrado en su habitación, aunque no pudo resistir la tentación de salir: «Me escapé a dar una pequeña vuelta. Da un poco de pánico, el hotel está vacío y la situación es de angustia». A escasa distancia del circuito de Fórmula 1 Yas Marina, observa la normalidad de la capital de los Emiratos. Y mira a través de un gran ventanal que no puede abrir. Un punto de impotencia: «Esto es como lo que pasó en Tenerife, tenemos que esperar a los resultados. Esperemos volver a casa lo más pronto posible, pero será duro».

Uno de los fallos principales de la red wifi es su colapso por exceso de uso. Precisamente, eso está pasando en el hotel, con todos los huéspedes tratando de contactar con sus familiares, la embajada o sus países. La higiene tampoco es para tirar cohetes: «No nos cambian las sábanas ni las toallas». Aun con todo, trata de hacer vida normal: «Trabajar, responder mensajes de amigos y familiares, hablar con la embajada, con ciclistas, intentar enterarte de algo».

Todo en una pequeña ‘Matrix’: «No te das cuenta de qué es estar encerrado hasta que lo estás, realmente no puedes salir». Y es que mientras el mundo sigue girando, el hotel Crowne Plaza se ha sumido en un letargo increíble. Lo que sí conocerá este domingo es si su prueba de coronavirus determina un positivo o un negativo. En cualquier caso, parece que le esperan 360 horas totales de cuarentena: «Habrá que buscar otros planes, porque quince días así te vuelven loco».

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