Deportes

‘Voro’ y sus recuerdos del CD Logroñés: «Era un club con solera»

Salvador González Blanco ‘Voro’ vuelve a Logroño. El de L’Alcúdia finalizó su etapa futbolística profesional defendiendo la zamarra del CD Logroñés, al que llegó en diciembre de 1996. Fue un año muy complicado para los riojanos, que acabaron la liga con 33 puntos y en última posición. En definitiva, la última temporada en la que Logroño disfrutó de un equipo de Primera División. El central recuerda aquellos años en la web del Valencia: «Era un club con solera, en un estadio acogedor como Las Gaunas».

Este futbolista vivió los últimos coletazos del fútbol clásico y permaneció en la entidad blanquirroja hasta el 30 de junio de 1999. Fue indiscutible para los técnicos Líber Arispe y Carlos Aimar, quien cogió las riendas del equipo en la jornada 20. A partir de ahí, el equipo logró victorias ante el Sevilla (1-4) y el Valencia (2-1). ‘Voro’ no pudo jugar ante el equipo de su tierra y el equipo acabó por descender a Segunda División. Era solamente un inicio del camino hacia la tumba. Del oro al baúl de los recuerdos en solamente doce años.

«La experiencia deportivamente no fue buena, bajamos, pero ese verano se preparó un proyecto para volver a Primera», recuerda. «Con un nuevo giro de timón y la llegada de Víctor Muñoz al banquillo, se diseñó una nueva estrategia: mucha posesión de balón, jugar con la defensa adelantada y presión alta en campo contrario», explica el actual Team Manager del Valencia. La cosa no fue nada bien y el equipo coqueteó con la zona de descenso a Segunda B, una situación que propició hasta tres entrenadores. Al final, se logró la permanencia con Marco Antonio Boronat.

Pero el punto de inflexión en su carrera llegó en febrero de 1998. Vio la quinta amarilla ante el Extremadura de Rafa Benítez y comenzó un calvario en su rodilla izquierda. El defensa quiso descansar y recuperarse de unas pequeñas molestias. Nunca había tenido lesiones de gravedad en su carrera, pero algo fue mal: «Después ya no podía entrenar, me dolía la zona y ya no me recuperé». Tuvo que ser operado por el prestigioso doctor Borrell en Barcelona, pero aun así, su lesión degenerativa no remitió, perdió fuerza en la pierna y tuvo que retirarse.

Dos ciudades hermanadas

Cuando Logroñés y Valencia se medían, siempre había un gran ambiente. Parrilladas, corteos por República Argentina, los fondos del Viejo Las Gaunas a reventar… «Logroño es una ciudad que me encanta, es pequeña y muy acogedora, la gente es muy cercana, tengo muchos amigos allí porque estuve muy a gusto, aunque, por desgracia, no nos acompañaron los resultados», recuerda Voro a VCF Media. No fueron pocos los jugadores con los que coincidió: Jorge López, Ochotorena, el ‘Tato’ Abadía, Andoni Cedrún, Quique Álvarez, Xavi Roca, Nayim, Marcelo Tejera, Rubén Sosa…

El valenciano guarda en su domicilio fotografías y camisetas del ya extinto CD Logroñés, como la que jugó frente al Villarreal el 30 de noviembre de 1997, al que ganaron por 3-1, con un doblete de Jorge López y otro tanto de Jubera: «Había buen césped, pero cuando llovía se embarraba”, apunta Voro, que este miércoles volverá a Logroño, como ya hizo en la edición de la Copa de 2010.

Precisamente, esa amistad surgió del barro. El 14 de junio de 1987, el Logroñés debía ganar al Valencia para ascender a Primera División. Los riojanos tenían que ganar para subir, pero los visitantes no se jugaban nada. A los cuatro minutos, Noly lanzó una falta lejana, el bote envenenó el lanzamiento y lo mandó a gol. 1-0, final, ascenso y fiesta bajo el aguacero. «¡Valencia, Valencia!», bramaba la grada local. «¡Logroñés, Logroñés!», respondía la visitante. Un vínculo que llenó de felicidad los años 90 y del que hoy queda un bonito recuerdo.

Comentarios
Subir