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Javi de Pedro mira hacia adelante: «Todo el mundo ha cometido errores, es agua pasada»

Javier de Pedro (Viniegra de Abajo, 4 de agosto de 1973) ha comenzado su trayectoria en el banquillo del Yagüe con derrota frente al Anguiano (0-3). Un encuentro igualado que se decidió en el tramo final: «Ha habido cosas muy buenas, lo malo es el resultado, pero llevo tres días aquí. Con intensidad y trabajo de aquí se sale seguro». El exjugador de la Real Sociedad, que llegó a jugar 325 encuentros oficiales con los donostiarras, tiene ante sí un nuevo reto: salvar al equipo de la barriada logroñesa del descenso a la Regional Preferente.

«Tengo unos amigos que son de Yagüe, me pidieron ayuda y yo encantado de ayudar a la gente. Soy riojano, vivo aquí y como es mi tierra, me he venido a vivir aquí», explica el exfutbolista. Tras dejar el fútbol en 2007, pasó años complicados, con dos denuncias por malos tratos (2010 y 2018). Sin embargo, ya mira hacia adelante: «Eso es agua pasada, todo el mundo ha cometido errores, pero eso son gilipolleces. Se ha publicado más de lo que se tenía que publicar y por eso ya estoy en la calle. He cumplido sin hacer nada y, además, no quiero hablar de mi vida privada, a nadie le importa».

De Pedro llevaba unos meses residiendo en La Rioja y afronta ahora su primera experiencia como entrenador profesional, tras haber entrenado al equipo formativo Lengokoak de San Sebastián y ser segundo en el combinado de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), junto a López Ufarte. Es tiempo de aportar su experiencia a un vestuario humilde: «Soy uno más aquí, encantado de entrenarles y ojalá salgan muchos riojanos a Primera». Y ya tiene clara su mentalidad: «Estamos contentos, solo nos queda salir de esta situación, ganar algún partido y darle la vuelta».

Con esas buenas sensaciones, se muestra feliz en todos los aspectos de su vida: «Habrá momentos buenos y malos, pero estoy todo el día viendo partidos y disfrutando. Cada año lo vivo con mucha intensidad, con mi mujer, mi pareja y disfrutando de la vida». El riojano maravilló al vestusto Atocha y al nuevo Anoeta con su tremenda zurda y su calidad desbordante y ahora, tratará de hacer lo propio como técnico. Por el momento, el Yagüe es su primer paso.

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