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Alberto Contador: «Sé que aquí en La Rioja hay muchas ganas de sacar a ciclistas»

Alberto Contador: «Sé que aquí en La Rioja hay muchas ganas de sacar a ciclistas»

Alberto Contador, en Logroño | Foto: Riojapress

Nadie puede dudar de que España ha dado a muchos de los deportistas más importantes y reconocidos del mundo. Entre ellos el ya exciclista Alberto Contador. El ganador del Giro, Tour y Vuelta, entre otros, ha demostrado ser todo un campeón dentro y fuera del asfalto.

El de Pinto ha contado a NueveCuatroUno lo más destacado de su pasado, presente y futuro, tras participar en Logroño en la III edición de ‘Con ética’, una iniciativa organizada por JIG y Diez del Corral Abogados celebrada este miércoles en el Centro Fundación Caja Rioja-Bankia.

– Lo primero y fundamental, ¿cómo está?

– Bien, muy bien, la verdad es que muy relajado y feliz, y más con una copa de Rioja en la mano.

– ¿Se ha acostumbrado ya a esta jubilación prematura?

– La verdad es que sí. Son ya dos años bastante intensos en cuanto a diferentes actividades. No es a nivel de esfuerzo físico y profesional pero sigo con una actividad muy alta en muchos sectores.

– ¿Qué es lo que hace ahora que antes no podía?

– Muchas cosas muy simples que la gente lo da como normal, pero, para mí, el ir a tomar algo con mis amigos, ir de cena y comer lo que quieras, poder estar de pie mucho tiempo sin ningún problema, no tener que ser riguroso con las horas de dormir, es nuevo. Al final es una vida completamente diferente, mucho más relajada.

– Empezó a ganar muy joven. ¿Cómo se asume esa situación?

– Lo bueno que tuve es que fue algo progresivo. Se fueron consiguiendo cosas poquito a poco. Vas consiguiendo tener un nivel my alto aunque no ganes cosas. Todo indica que antes o después vas a conseguir grandes victorias. Yo lo llevé bastante bien gracias, sobre todo, a la gente que me rodeaba y de mi familia.

– Con 22 años y en plena carrera le dio un ictus. En ese momento, ¿pensó más en usted o en su carrera?

– En mí y en mi calidad de vida. Yo no contemplaba la posibilidad de no poder conducir y hacer millones de cosas. Aunque tampoco concebía la idea de no volver a subirme a una bicicleta. Cuando me dieron la posibilidad de la operación yo acepté sin ni siquiera leer las contraindicaciones.

– ¿Cuáles han sido sus momentos más duros, en su parcela personal o profesional?

– Con el ictus está en juego tu vida y no hay nada peor que eso, pero sí que es cierto que el tema del clembuterol fue un dolor tremendo que nunca se va y lo recuerdas cada día como si fuera ayer.

– ¿Qué supuso esa sanción de dos años sin competir?

– Fue algo durísimo porque iba totalmente en contra de los valores que me habían inculcado mis padres. Desde pequeño me educaron en la responsabilidad. Sabes que eres un ejemplo para la sociedad y, sobre todo, para los niños que te idolatran y que se te acuse de algo así es algo que no deseo a nadie. El dolor es implacable.

– Tras su sentencia, ¿cómo ha cambiado la justicia en relación con el clembuterol?

– Hay una cosa clara y es que desde mi caso en 2010 no se ha vuelto a sancionar a ningún ciclista por clembuterol, pese a que ha habido muchos positivos en los que se ha alegado que la carne podía ser de Sudamérica o Asia y por ello no se ha sancionado. Incluso se ha cambiado la norma para deportistas que han estado en esos países. Lo triste es que la repercusión en los medios de comunicación ha sido muy pequeña.

– ¿Echa de menos la competición?

– Te mentiría si no te digo que algunas veces sí, pero al estar como comentarista sigo muy dentro del ciclismo, salgo en bicicleta y me machaco, y eso es lo que me permite controlar esas ganas.

– ¿Cómo se ve en su papel de comentarista?

– Me siento cómodo. Cuando montaba en bicicleta me gustaba hacerlo lo mejor posible y como comentarista lo mismo. Uno de los grandes desafíos es no perder el punto de vista como ciclista, que es lo que me diferencia, y aprender y seguir aprendiendo.

– ¿Qué es lo más grande que le ha dado el ciclismo?

– Claramente el formarme como persona. El ciclismo es una escuela tremenda a nivel de madurar, tomar decisiones, responsabilidades…

– ¿Qué le ha llevado a emprender la iniciativa de la Fundación Alberto Contador?

– Es la manera de intentar devolver al ciclismo y a la sociedad lo que me ha dado. Es la mejor forma que tengo de aportar mi granito de arena desde mi posición.

– ¿Cuáles son los objetivos de la fundación?

– Hay dos ramas diferenciadas. Una es la lucha contra el ictus. Es imprescindible su difusión y que la gente tenga conocimiento de esta enfermedad y que sepan que no solo le da a gente mayor. Y la otra es la relacionada con la bicicleta. Trabajamos con escuelas y equipos de competición. Además tenemos el proyecto ‘Bicis para la vida by Skoda’, que consiste en coger esas bicicletas viejas que ya no se usan y, a través de la fundación, repararlas por medio de gente discapacitada para facilitar así su reintegración en el mundo laboral. Luego esas bicis viajan hasta aldeas de Marruecos para que los niños vayan al colegio, o a coger agua en mucho menos tiempo. También se hacen muchas donaciones en España porque hay mucha necesidad.

¿Qué es lo que hace especial a sus charlas?

– La potencia de lo que hay detrás. Al final lo que yo cuento la gente lo ha vivido, lógicamente no en su totalidad, no desde dentro, pero conoce mis victorias, mis carreras y caídas, y qué mejor que contar tu propia experiencia.

– ¿Cuál es la mayor curiosidad que tiene la gente sobre usted?

– Mi relación con Lance Amstrong da mucho juego. Además, muchos me preguntan y ahora ¿qué?, ¿qué es de tu vida?

– Dentro del equipo Elite-Sub’23 Kometa Cycling Team de la Fundación se encuentra el riojano Arturo Gávalos, ¿Cómo lo ve?

– Es un corredor que le vemos con un gran potencial, pero es muy joven y no hay que meterle más presión de la cuenta. Yo sé que aquí en La Rioja hay muchas ganas de sacar a ciclistas, pero hay que medir y trabajar. Nos ha dejado cosas muy buenas, pero hay que dejar que pase el tiempo, no hay que ser impaciente.

Alberto Contador, ciclista, comentarista, y narrador de historias pero, sobre todo, superviviente. Gana en las distancias cortas y no se cansa de insistir en que «querer es poder, que la determinación y el espíritu de superación son la clave del éxito pero, nunca podemos olvidarnos de poner pasión en todo lo que hacemos. Ese es el gran secreto».

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