El Gobierno de La Rioja ha procedido al aplazamiento de la firma del Convenio de Capitalidad con el Ayuntamiento de Logroño después de comprobar que la partida asignada presupuestariamente está incompleta debido a que el Ejecutivo anterior, estando en funciones, utilizó parte de ella para otros fines.
Concretamente, el Convenio de Capitalidad comprende una línea fija de financiación recogida en el capítulo siete del presupuesto autonómico como ‘Transferencias de capital’, con una asignación total de 2.705.570 euros, cifra similar a la del 2018 debido a la prórroga presupuestaria.
Sin embargo, la firma de este convenio no ha podido tramitarse puesto que su cuantía asciende a sólo 2.416.195,4 euros. Los 289.374,60 euros restantes fueron utilizados para la firma de convenios de obras con los municipios de Bobadilla (54.374,16 euros para la reforma del Ayuntamiento); Huércanos (67.776,54 euros para obras en los vestuarios de las piscinas municipales); Tobía (26.367,04 euros para la construcción de un nuevo depósito de agua potable); Viniegra de Arriba (44.203,04 euros para la construcción de un espacio cubierto para actividades deportivas, culturales y sociales); Sojuela (25.497,25 euros para la reurbanización de una calle); Ajamil de Cameros (43.141,62 euros para la mejora de acceso a Larriba); y Cirueña (28.014,95 euros de los 29.993,75 euros para la construcción de un frontón semicubierto, dado que en el momento de su firma, la primera de todas, aún quedaba un activo de 1.978,80 euros).
Todos estos convenios se firmaron entre el 7 y el 14 de agosto de 2019 con el Gobierno en funciones, lo que podía comprometer el Convenio de Capitalidad con el Ayuntamiento de Logroño. La partida presupuestaria destinada a ese tipo de obras estaba agotada y la única en la que existían fondos era la destinada al Convenio de Capitalidad. En ningún caso la firma de estos convenios respondía a razones de prioridad o urgencia.
Para solventar esta situación, el Gobierno de La Rioja está trabajando en reponer esta partida, de modo que el Convenio de Capitalidad pueda firmarse lo antes posible. E igualmente, la consejería de Gobernanza Pública va a impulsar un nuevo marco regulatorio de la financiación local que garantice la igualdad de trato a todos los municipios y que impida el reparto arbitrario de los fondos públicos.
«Es falso»
El Partido Popular de La Rioja ha replicado que es «rotundamente falso» que no haya presupuesto para afrontar el abono de los 2,7 millones de euros presupuestados para esta actuación. «Las partidas que conforman el Fondo de Cooperación Local, vinculadas todas ellas entre sí, nunca se han agotado, dado que la Administración regional depende para su ejecución de terceros, los propios ayuntamientos, que se encuentran con numerosas y diversas circunstancias que les impiden en ocasiones ejecutar lo previsto», indican los populares, especificando que estas situaciones se dan tanto en obras financiadas por convenios de colaboración específicos como en el caso de obras incluidas en el Plan Regional de Obras y Servicios.
El PP ha afirmado que «hay varios ayuntamientos que ya han solicitado modificación de anualidades, es decir reducción en la ejecución prevista para este año, lo que significa que se liberan fondos». «Solo hace falta que el Gobierno tramite y autorice esos cambios para liberar esas partidas», añaden, asegurando que «hay varios ayuntamientos que han licitado obras de convenios que han quedado desiertas, de manera que más partidas de este ejercicio quedarán sin ejecutar».
Del mismo modo, esta formación política puntualiza que «no existe retraso alguno en la firma de este convenio, al menos achacable al anterior Gobierno regional». Así, el año pasado el convenio se firmó el 21 de noviembre y en 2017 se suscribió el 27 de octubre.
Los populares apuntan que «sí que existió un retraso deliberado, de al menos dos meses, en la firma de los convenios de colaboración con las cabeceras de comarca por parte del tándem Ocón-Andreu». La intención del anterior Gobierno autonómico en funciones «era firmar esos convenios durante el mes de agosto, algo que no pudo ser posible por las trabas socialistas».


