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‘Caruchitas’ para empezar

Puestos a empezar con una cara, nada mejor que hacerlo con la de la desgracia. Es la ‘caruchita’ con la que habitualmente esta entidad arranca sus temporadas. Y le ha vuelto a pasar. Como en la campaña pasada, cuando empató a nada en Durango tras dos balones a la madera. Y le ha pasado esta vez en Ibaia, en Vitoria, tras un gol y tres claras oportunidades para haber hecho el segundo y haber empezado el curso con la cara de la satisfacción por el trabajo bien hecho, un gol de Víctor López -estaba claro que el jugador logroñés, ‘ex’ de la UD Logroñés iba a marcar- ha impedido la primera victoria del curso.

Aún no se sabe cómo sucederá, pero está claro que el próximo domingo Fermín Sobrón, portero del Haro, marcará en Las Gaunas. Solo queda decidir cómo será, y el daño que este tanto provocará en el resultado final. Pero que va a marcar… fijo que marca. Es la desgracia histórica de esta entidad.

Por el tanto de Víctor López, los blanquirrojos arrancan con una tradición: la necesidad de hacer bueno la semana que viene el punto obtenido este domingo en Ibaia ante un Alavés B que solo con el paso de las jornadas sabremos si pelea por evitar el descenso -eso parece- o son capaces de hacer daño a otros equipos importantes del campeonato, como este domingo por la mañana en la primera jornada a la UD Logroñés.

El Alavés B apenas ha inquietado a los blanquirrojos en todo el partido, salvo en esa jugada final. Suficiente para restarle dos puntos a falta de siete minutos para el noventa. Es un gol que se refleja directamente en las caras de los jugadores y del resto de la expedición blanquirroja tras pasar por la ducha. Porque deja en duda un trabajo previo interesante en una mañana muy calurosa. Porque se observa que la plantilla trabaja en los mismos conceptos que en el campeonato pasado, el de los récords, y que los nuevos, como Errasti, Roni o Zabaco los van interiorizando con bastante rapidez y naturalidad. En relación a sus rivales, la UD Logroñés tiene buena parte del trabajo de integración bastante adelantado.

Pero el gol de Víctor López ensombrece lo que hasta el momento había sido un encuentro bien disputado, bastante controlado, y que ha debido quedar solventado mucho antes. Pero la falta de acierto en la portería alavesista, y las dudas de Caneda, Santos y Paredes en la única jugada de cierto peligro por parte de los locales impidieron sumar los tres puntos en el primer choque de la temporada.

Caneda, primero -sabido es que le cuesta arrancar las temporadas-, Santos, después -el Alavés ha observado por dónde podía hacer daño tras el paso por vestuarios-, y Paredes, finalmente -mejor en lo ofensivo que en lo defensivo-, quedaron en evidencia ante la potencia de José Luis Rodríguez por banda izquierda, y el oportunismo de Víctor López por banda derecha en el segundo palo, que remató ya con la manos arriba pidiendo perdón por el gol del empate.

Hasta ese momento, con más o menos ritmo para ser un 25 de agosto, los riojanos habían marcado en el minuto quince por mediación de Olaetxea y habían controlado el partido con relativa suficiencia. Es más, en la segunda parte, Rayco falló lo que no se puede fallar cuando se quiere estar en la parte alta de la tabla desde el principio. Hay que ganar en casa, pero también fuera. De haber marcado Rayco en el 55, el resultado, indudablemente, hubiera sido otro. Pero con todo en ventaja, ya en el área pequeña, con Álvaro sin poder ocupar más portería, se la dejó al alcance y el guardameta alcanzó la pelota para desviarla a córner. Incomprensible.

Después, Rubén Martínez estuvo cerca de enviarla a la escuadra pero un rival la desvió lo justo para que se marchara rozando la portería de Álvaro, que se convertiría en el héroe local en el tiempo de descuento. Un protagonismo que quiso copar Olaetxea. El blanquirrojo marcó en el minuto 15 por puro oportunismo al aprovechar un mal disparo de Rubén Martínez desde la frontal para mandarla a la red. Después, en la última jugada del primer tiempo, volvió a marcar, pero su remate fue anulado por fuera de juego tras un gran disparo de Roni (David) desde la frontal. En el segundo tiempo, Olaetxea siguió apareciendo por el área rival, y en otro remate claro se enredó al ir con la zurda, y otra oportunidad que quedó en el limbo de lo que podría haber sido y no fue. El 0-2 debió haber subido al marcador antes de la hora de encuentro. Pero no fue así. Capuchina, claro.

Es más, el equipo volvió volvió a demostrar otras de esas virtudes que le hicieron grande la temporada pasada: intentarlo hasta el final. Encajó como pudo el empate y se fue a por el segundo. Y casi lo celebra Ander Vitoria. Su remate de cabeza picado a la salida de un córner mereció un buen festejo en el descuento, pero Álvaro andaba en modo estelar e intervino de nuevo con acierto. «Esa Bobadilla la mete», y es que con un empate ante un recién ascendido cuesta pasar página de lo que fue la temporada pasada, en la que se arrancó sin victoria alguna en las cinco primeras jornadas. Aquello sí que fueron ‘caruchitas’.

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