La Rioja

Los turistas gozan en Logroño: «¡Aquí se está en la gloria!»

Vino, gastronomía, tranquilidad o historia: algunas razones por las que visitar Logroño

Siete de la tarde de un miércoles de agosto. Nos acercamos a la Oficina de Turismo de La Rioja para ‘cazar’ turistas y, de paso, sus primeras impresiones sobre La Rioja y, especialmente, su capital, Logroño. El vino, la historia, la gastronomía, la tranquilidad que se respira y las temperaturas suaves, son los argumentos más repetidos de los recién llegados.

Contemplando el Monumento a la Valvanerada, al lado de la Oficina de Turismo, se encuentran Carlos y Loli, un matrimonio recién llegado de la sierra madrileña que, tras visitar Bilbao ha decidido hacer una parada en La Rioja. «Nos encanta Logroño. Estuvimos hace unos años pero como nuestras hijas eran muy pequeñas no pudimos ver la ciudad con la debida atención», explica Carlos. Mapa en mano, la pareja se dispone a visitar «lo más emblemático de la localidad: la Catedral, el Espolón, el Muro del Revellín..». enumera Loli. «A La Laurel hemos ido antes, a comer», aclara entre risas el madrileño, «para estos esfuerzos hay que coger fuerzas».

«Nos encantan las ciudades planas y tan accesibles. Vivimos en un pueblo con muchas cuestas, cuando es cuesta abajo bien, pero para después subir…», dice Carlos entre risas. «¡Aquí estamos en la gloria!», añade Loli. «Además nos hemos dado cuenta de que hay mucha zona peatonal, explica el marido.

Además de estas razones, este matrimonio de la sierra madrileña tiene otro argumento de peso: «el carácter riojano».

Carlos y Loli (Madrid)

La historia y los monumentos de la ciudad es lo que les ha llamado la atención a Manuel y Luis, que son de Badajoz. El primero ya había estado en Logroño anteriormente y no ha dudado en repetir. «Nos gusta el turismo cultural y sabemos que Logroño es una ciudad con muchísima historia», indica Manuel. Su primer plan, recién llegados, lo tienen claro: «Vamos a aprovechar a ver los monumentos que estén abiertos hasta la hora que cierren: las iglesias y  las esculturas de las calles».

Manuel y Luis (Badajoz)

Dionisio y Núria han parado en Logroño desde Barcelona con sus dos hijas  ¿la razón?: conocer una zona nueva y buscar temperaturas más suaves que las de su hogar. «Personalmente pensaba que iba a hacer más fresquito», confiesa Núria.

«Vamos a pasar aquí tres días», explica Dionisio «En la Oficina de Turismo hemos preguntado qué visitar en Logroño, pero también en sus alrededores y nos han recomendado un parque natural, porque nos encanta la montaña».

«Cuando visitas el norte siempre vas a Asturias, a el País Vasco y Logroño te lo dejas en el camino y nos lo recomendaron para pasar dos o tres días», añade el barcelonés. «¡Y también el vino!, visitaremos una bodega».

«Es una ciudad pequeñita, amable, chula, cómoda y peatonalizada», opina Dionisio. «De hecho nuestras hijas ya están sueltas por ahí, se han ido a ver las tiendas de la Calle Portales», dice señalando la calle situada tras él».

Dionisio y Núria (Barcelona)

También desde Barcelona ha venido a conocer los encantos de Logroño Joan con sus hijos Lluc y Bet. «Estamos de paso, vamos a Santiago de Compostela y queremos visitar La Laurel, no tenemos mucho más tiempo», confiesa el padre sobre su breve visita en la que pernoctarán una noche.

Bet, Lluc y Joan (Barcelona)

«De paso» también han llegado Miguel y María Ángeles desde Valencia, en busca, al igual que Núria y Dionisio de unas temperaturas más bajas que no han logrado encontrar. «¡Yo no sabía esto, las temperaturas son similares a las de Valencia!, veníamos de Vitoria y allí se estaba en la gloria», lamenta María Ángeles. Observado con atención el plano, los valencianos planean su ruta de pinchos por Laurel, San Juan y San Agustín. Además, confiesan que volverán a su casa con alguna botella de vino de recuerdo.

María Angeles y Miguel (Valencia)

Esther y José acompañados por su hija pequeña, barceloneses al igual que los anteriores, han elegido La Rioja como su destino vacacional ya que tienen familia en San Asensio. «Mi tía siempre habla de Logroño y aún no lo habíamos visitado», confiesa José. Durante sus tres días de estancia la pareja planea visitar no solo la ciudad, sino ir improvisando y visitar también varios pueblos cercanos.

José, Esther y su pequeña (Barcelona)

Desde la Oficina

Y como esta historia trata de primeras impresiones, dentro de la Oficina de Turismo hablamos con Rodrigo Roba, que va finalizando su primer día trabajando tras el mostrador.

El joven cuenta del día de su debut que el perfil de turista más común que se ha dejado guiar por sus recomendaciones ha sido el de adulto que viaja en pareja, interesado en la ciudad y en el enoturismo. «Por eso les recomiendo localidades cercanas de La Rioja Alta como Haro, Briones o Sajazarra», explica. En cuanto a la procedencia, el joven se ha sorprendido de encontrar una «mayoría aplastante» de personas llegadas desde Cataluña, y en segundo lugar, le siguen de cerca, sus vecinos de la Comunidad Valenciana.

Logroño, cruce de de caminos -como canta el himno-,  es un destino para muchos de paso, pero logra atrapar a quien se deja perder por sus calles.

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