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«Quiero al Logroñés, pero me debo a unos colores y a una afición»

A sus 19 añitos, Enrique Royo (Logroño, 14-06-1991) no logró dar el salto al primer equipo. El veterano Manuel Rubio era el portero titular para Josip Vijsnic. Como segundo, tenía en la recámara a Pablo Carmona. Así que Royo, con 19 añitos, jugó en el filial del equipo de su ciudad.

Kike Royo tiene ahora 27 años. Han pasado diez años, y ahora el portero de Logroño comienza a ser un veterano de la Segunda B. Tras dos temporadas en el Sanse (Segunda B), tras dos campañas más en la Real Sociedad (Primera), tras otra temporada de nuevo en el Sanse (Segunda B), emprendió de nuevo viaje hacia Mallorca, donde tampoco encontró sitio en el equipo de Segunda y tuvo que jugar en el filial de Segunda B.

Y volvió a cambiar de aires. A los frescos y sanos vientos que corren por Guijuelo, desde donde se observan las primeras tierras extremeñas, que ahora le han puesto en una situación que a buen seguro nunca se había imaginado. Porque Kike Royo, el portero de Logroño, será el muro que tratará de impedir desde este sábado a partir de 19.00 horas que su ex equipo, que el equipo de su ciudad, que la Unión Deportiva Logroñés siga progresando hacia la Segunda división.

Kike Royo es el portero del Club Deportivo Badajoz. Y esta temporada suma 35 partidos en liga defendiendo la portería del próximo rival de la Unión Deportiva Logroñés. Pero algo es incuestionable, y es que a Kike Royo, si le pones el Himno de Logroño, se emociona, “porque me recuerda a cuando iba al viejo Las Gaunas de pequeño con mi abuelo a ver al Logroñés”.

-¿Qué sensaciones tuvo cuando vio que le iba a tocar medirse contra el equipo de su ciudad, contra un equipo en el que usted ha jugado anteriormente?

-Se puede decir que para mí ha sido un sorteo caprichoso. En principio no tenía preferencia en relación a uno de los tres equipos que nos podían tocar en esta primera ronda. Porque para nosotros llegar hasta este punto ha sido realmente duro. Tanto Logroñés (sic) como Ponferradina como Hércules son tres verdaderos transatlánticos que están hechos para ascender. Pero es verdad que jugar en Logroño es muy especial, porque estuve una temporada allí, y porque soy de allí. Y la verdad es que quiero al Logroñés (sic), pero es una eliminatoria caprichosa donde yo me debo a unos colores y a una afición; y no os deseo suerte para esta eliminatoria, pero sí a partir de la temporada que viene. Me debo a mis colores, y estoy muy agradecido de las muestras de cariño que estoy recibiendo desde Logroño todos estos días.

-Cuando vio el sorteo, rápidamente pudo ubicarse mentalmente en lo que le está por venir. No sé si los compañeros le están abrasando a preguntas para conocer mejor al equipo blanquirrojo.

-Hay que tener en cuenta que a día de hoy es muy sencillo conocer al rival a la perfección con todas esas plataformas existentes que disponen de imágenes de todos los equipos que compiten actualmente. Es muy fácil tener información de todos los equipos. Pero seguro que me van a preguntar muchas cosas. El Logroñés (sic) es un auténtico equipazo, y por plantilla, en estas diez temporadas de historia, es sin duda la mejor.

-¿Y este Badajoz cómo es?

-Es un equipo nuevo. Nos costó mucho arrancar. Hay que tener en cuenta que solo tres jugadores seguían de la temporada anterior. El resto éramos todos nuevos. Y nos costó arrancar. Pero desde la destitución del entrenador se ha dado un cambio radical al equipo y con la llegada de Nehdi Nafti parecemos otro equipo. Somos un equipo muy compacto. Encajamos también pocos goles, no tan pocos como el Logroñés (sic), pero sí que nos hacen pocos goles. Y nos vamos a enfrentar dos equipos muy parejos, a los que nos gusta llevar el manejo de la pelota y ser protagonistas del juego encajando el menor número posible de goles para ser muy efectivos arriba.

-Dos equipos que han completado una gran segunda vuelta. La UD Logroñés ha sumado 41 puntos, el Badajoz 40.

-La segunda vuelta ha sido inmejorable. La primera vuelta la acabamos desilusionados, solo cinco puntos por encima del descenso. Comenzamos a creer en nosotros mismos cuando recibíamos en casa a equipos, a priori, mejores que nosotros y les ganábamos. Y ahora la confianza está muy alta.

-¿Cree que la Unión Deportiva Logroñés es favorita por haber acabado segunda en su Grupo y ustedes cuartos?

-Si quedas segundo es porque eres mejor que el tercero y que el cuarto. Eso es evidente. Pero en este tipo de eliminatorias, las fuerzas se equiparan. El factor campo es muy importante y eso está del lado del Logroñés (sic), pero nosotros en nuestro estadio somos muy fuertes y nuestro objetivo es no encajar en casa para llevar la eliminatoria de vuelta a Logroño lo más encarrilada posible.

-¿Existe presión añadida en Badajoz por volver cuanto antes a Segunda división?

-No, presión ninguna. Más que presión hay ilusión. Esta ciudad estaba muerta hace cinco años. Ha ido ascendiendo año a año, y ahora está deseosa de fútbol. Por tanto, esto es un premio y ojalá se siga alargando este sueño.

-Ficha este verano por el Badajoz, y no sé hasta qué punto usted se podía imaginar un premio de esta envergadura: jugar ante la Unión Deportiva Logroñés, el equipo de su ciudad, unos cuartos de final por el ascenso a Segunda.

-Siempre que cambias de aires piensas en alcanzar lo más alto. Y cuando tomé la decisión de firmar por este club decidí jugármela. Es cierto que tenía otras ofertas pero me llamó mucho la atención este proyecto y sin duda fue una decisión de la que no me arrepentiré de haberla tomado en toda mi vida.

-¿Cómo se imagina el partido en Las Gaunas, porque a buen seguro estará toda su familia en las gradas?

-Será un partido muy bonito. Sin duda un cúmulo de emociones y de sentimientos. Pero será más ahora, porque en cuanto ruede el balón solo me centraré en ayudar a mi equipo.

Recuerdo hacia el capitán Miguel

-¿Le gustaría volver a jugar en su casa, a volver a parar en la Unión Deportiva Logroñés?

-A cualquier jugador que es de Logroño le gustaría volver a su casa. Pero todos estos años allí en Logroño habéis tenido un ángel de la guardia. La portería ha estado cubierta con creces por Miguel, al que me gustaría mandarle un saludo muy fuerte porque no es bueno alegrarse de las desgracias ajenas. Ha tenido muy mala suerte con esta lesión, le deseo lo mejor, porque sé que tenía muchas ganas de jugar un playoff de ascenso con el equipo de su ciudad, y lograr el ascenso. Así que desde aquí mandarle un abrazo muy fuerte y ojalá pueda verle este fin de semana aquí en Badajoz.

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