La Rioja

«Prometer hasta meter y luego…», reflexiones de mayores previas al 28A

NueveCuatroUno comparte tertulia sobre las próximas elecciones con varios abuelos usuarios del Centro de Día ‘Gonzalo de Berceo’

Twitter, Facebook, Instagram, YouTube, asesores de comunicación, lenguaje corporal, ‘fakes’… Amelia (Santander, 86 años), Petra (Agoncillo, 85 años), Ángel (Ausejo, 89 años), Tere (Santo Domingo, 76 años) y Altamira (Logroño, 80 años) viven sin saber qué son esos conceptos. No les preocupa, a ellos les preocupa lo terrenal, lo real, lo que llega a final de mes: las pensiones.

Estos cinco mayores, usuarios del Centro de Día ‘Gonzalo de Berceo’, se sientan con NueveCuatroUno para hablar de lo que ocupa las conversaciones estos días: de política, de las Elecciones Generales de este domingo, 28 de abril. Porque los mayores no copan horas de televisión, ni espacios en tertulias, pero también reflexionan. De ellos se aprende. Y mucho.

En vísperas de los comicios, ¿qué es lo que les interesa? Coinciden los cinco: las pensiones. «Tienen que subirlas, con lo que nos dan no hacemos nada», reclama Petra. «Dicen que van a subir o que las han aumentado, pero igual solo supone un euro; en realidad no es fácil, cuando se toman medidas para mejorar a unos no se puede dedicar dinero para otros», apunta Amelia. «Hablan y hablan, pero luego… no hacen nada», asegura Ángel. «Ya sabes cómo es esto ‘prometer hasta meter y una vez metido…’, pues eso, que no lo llevan a cabo», afirma Tere.

Ese escepticismo divide su intención de voto: «Yo hace mucho tiempo que no voto, total…», Ángel. «Ah, pues yo sí, hay que votar, es un derecho y un compromiso», Altamira. «Sí, yo voy a votar, lo tengo claro. Tenemos que hacernos oír, también los mayores, que sepan lo que pensamos», Petra. Amelia y Tere admiten que no irán a votar por sus dificultades motoras.

Amelia, Petra, Ángel, Tere y Altamira, junto a sus dos cuidadoras en el Centro de Día ‘Gonzalo de Berceo’.

Sin embargo, no solo de pensiones hablan los abuelos, cuando se les pide que opinen de otras cosas dejan varios deseos en voz alta. «Ojalá haya trabajo para todos, sobre todo para los jóvenes», indica Tere. La violencia de género y el tema de los abusos les tiene inquietos. «No puede ser que entren a la cárcel por una puerta y al momento estén saliendo por la otra», añade. «Hay que ser duro con los violadores», exige Altamira, «todos tenemos hijas, nietas, mujeres cerca y no puede ser la violencia machista ni los abusos».

Entre ellos comentan el último suceso mediático de esta naturaleza, el del padre que ha matado a la mujer y a un hijo, en Tenerife, «y menos mal que salió el otro hijo corriendo, qué pena todo», relatan. No viven desconectados, es más, entre las actividades del Centro de Día ‘Gonzalo de Berceo’ está el repaso a las noticias del día y su puesta en común. ¿Y se cansan de que la política se lleve tanto foco? «La verdad es que están todo el rato con lo mismo en todos lados, en la tele…», dice Ángel con cierto hastío.

Son sus reflexiones, las de estos cinco abuelos que quieren lo mejor para todos, «aunque yo creo que estábamos mejor antes», protesta Petra. Ángel no está de acuerdo: «¿Tú crees que estábamos mejor antes? Solo con que antes teníamos que dejar la escuela con 7-8 años para ir al campo a trabajar y ahora se puede estudiar, ya se está mejor ahora».

Hablan con tranquilidad, dan las gracias por el ratito de conversación y también se sinceran sobre otros temas: «Me gustan las carreras de bicis, de coches y de caballos. Me gustaba Indurain y Perico Delgado», salta Amelia. Ojipláticos se quedan el resto. «A mí el voleibol, el tenis con Nadal, el baloncesto…», añade Altamira. Sorpresas continuas. «Yo soy de pelota… de Titín y del chaval que llevaba de zaguero, Merino», añade Ángel. «Como yo, soy de Titín, qué pena que se haya retirado», se lamenta Tere.

Hemos venido a hablar de las elecciones y también de sus vidas. ¿A qué se han dedicado? Amelia a la ganadería, Petra y Altamira fueron modistas, Ángel agricultor y trabajador en la farmacia del Hospital Provincial y Tere tendera de un negocio de ultramarinos. Saben de la vida y por eso este domingo vivirán las elecciones con cautela. «Me iré como siempre a la cama, prontito, al día siguiente sabré quién ha ganado», admite Amelia. Ángel se encoge de hombros, no sabe si estará pendiente. Petra, Tere y Altamira sí que seguirán el escrutinio. ¿Y si no ganan quienes hayan votado, se lo tomarán a mal? «Bah, no, hay que aceptar los resultados», señala Altamira. «¿Enfadarme? De poco me sirve, no tengo con quien reñir (ríe), estoy sola, así que no merece la pena llevarse mal rato», reconoce Petra. La deportividad, lo primero.

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