La Rioja

Cuando los hijos le dan ‘literalmente’ la vuelta a la vida…

Si en algo coinciden los padres es en que la vida cambia cuando llega un bebé. Hay quorum al respecto. Sin embargo, a veces, ese efecto va más allá y no se circunscribe solamente al plano personal, también inspira al laboral y al vital. En la sexta edición del ‘Dale la Vuelta Womenteck’, en el Centro Tecnológico de La Rioja, se han concentrado tres casos, cada uno de distinta naturaleza.

«Me gusta explicar mi vida con una metáfora», ha comenzado Noemí Andrade, responsable de compras en una empresa multinacional en Madrid. “Hace siete años me subí a un tren, llamado maternidad”. Le habían hablado maravillas de un destino concreto, y «me dirigí al destino felicidad, que no fue fácil…». Pero «hace tres años me bajé del primer tren para tomar otro. El 28 mayo de 2016 dio la vuelta el tren», relata. Nació entonces su segundo hijo Alejo, con un cromosoma demás en el 21, lo que popularmente se conoce como Síndrome de Down.

En su cabeza había dos palabras que se repetían: «falso, negativo». «No estaba preparada para ello…». Durante un tiempo «su tren» estuvo detenido buscándole respuestas a múltiples cuestiones: ¿por qué a mí? ¿qué es el síndrome de Down? ¿y el futuro de él? ¿Y la otra hija? También surgieron -como admite hoy- sentimientos de dolor, rabia, impotencia, rechazo, soledad, duelo por no haber tenido el hijo soñado…

Llegó después el «agujero negro de la burocracia» y todos los pasos que requería Alejo para ir avanzando: estimulación, fisioterapia, logopedia… Pero de esas nuevas circunstancias ha hecho el leitmotiv de su vida, que ahora relata en el blog ‘Los ojos de Alejo’.

«Él lucha por cosas que para los demás son normales, pero él tiene que luchar. Esto es, comer, hablar (nuestra gran lucha), etc.», apunta Noemí. «Alejo me está enseñando a valorar señales, a disfrutar los pequeños detalles». Aunque también «cada día es una incertidumbre. Solo cuando estoy con él me siento protegida», admite.

«Queremos que sea como otro cualquiera, creo en la inclusión…». Esta se han convertido en su bandera vital: «Mi objetivo en la vida es que cualquier persona, sea cual sea su diferencia, no sea excluida. No hay discapacidades, hay capacidades diferentes». «Él es el motor de mi vida: quiero luchar para cambiar mi mundo y así cambiar el suyo…». En la vida de Noemí y su familia nada es igual, pero les ha dado otra motivación: «la palabra imposible no existe”.

Una guía para el ocio infantil

María Matute, periodista riojana, andaba debatiéndose sobre su futuro laboral y personal, cuando llegó a su vida Martín, su hijo. Entonces, «con ese entusiasmo que te da la maternidad, empecé a buscar actividades de ocio para hacer con mi pequeño y vi un gran vacío». Ahí surgió el Balcón de Mateo: una web especializada en la oferta de ocio infantil.

«Estamos a punto de cumplir siete años y somos el cuarto medio digital de La Rioja, con unos lectores muy fieles», recalca María. Desde hace un tiempo no solo le ocupa a ella, también a su pareja… «Trabajar en lo que te gusta es un lujo y cuesta menos: te hace ser mucho más creativo y proactivo», concluye. Casi de imprevisto su hijo le dio la vuelta a su vida laboral…

Salto a la literatura infantil 

La llegada de Adriana modificó la vida de Nuria San Servando, como la de cualquier madre, pero más con el paso del tiempo. «Me recomendaron llevar a la niña al oculista, por los antecedentes familiares, antes de lo habitual. Le diagnosticaron hipermetropía. Entonces busqué una forma de explicarle la situación a mi hija y pensé en la literatura infantil», explica Nuria, documentalista.

Así vio que apenas había referentes sobre ello y decidió dar el paso. Surgió de esta manera el libro ‘Adriana con G’. Nuria y su marido Fernando, encargado de las ilustraciones, se lanzaron a escribir, dibujar y editar esta obra. Pero no lo hizo de una forma convencional: optó por un proyecto colectivo Verkami, que da 40 días para conseguir financiación. «El objetivo era que al comprarlo se enviaba uno también a una biblioteca», admite. Y tras mantener la incertidumbre hasta el último momento, lo logró.

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