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Un día más con vida

Más que sumar victorias, este equipo da la sensación de que resta jornadas. Esto se está convirtiendo en un castigo continuado. Y no hay éxitos, como en las dos últimas jornadas, que cierren la herida de un conjunto que se siente víctima de algún tipo de conjuro que le lleva al padecimiento constante. Ni ganando sonríen como es debido, como hacen el resto de equipos que militan en el infrafútbol. Ganar es sumar, salvo para esta UD Logroñés que resta jornadas y suma más efectivos a la enfermería. Resta jornadas para llegar al playoff con una agonía tremenda y sufre porque se desangra por los músculos maltrechos de unos jugadores que están para cogerlos con pinzas.

La semana pasada cayeron Rayco y Ñoño. Tras el partido de esta tarde, Remón ha pedido el cambio y parece haber recaído en sus constantes problemas musculares, Rubén Martínez también ha salido antes de tiempo del terreno de juego con su mano izquierda en la ingle izquierda, e idéntico problema mostró Marcos André, que ha vuelto este sábado y tras un esfuerzo final para haber hecho el segundo también se ha mostrado dolorido en el abductor de su pierna izquierda, con la que ha tratado de batir, sin éxito, a Errasti.

Así que prácticamente ha suplicado en sala de prensa Sergio Rodríguez que se le preguntara por las cuestiones positivas del partido, porque las negativas ya las sabemos todos. Dolor, mucho dolor. Sabemos que al equipo le cuesta mucho ganar a sus rivales, que es prácticamente imposible que haga dos goles, que en cuanto marca tiende a sostenerse sobre su propia área, que no acaba de dominar el arte del contragolpe, que sufre y sufre y no para de sufrir, porque muchos no están y los que están lo hacen muy mermados. Salvo atrás. Que son puro mármol.

El partido de Caneda es para enmarcar. Este no se lesiona, y salta como un juvenil, y se mueve como un adolescente, y piensa como un veterano, y manda como un caballero. Y Bobadilla, que está espectacular, como Miguel bajo palos. O Flaño, perfecto un día más en defensa. Algo más desordenado e impreciso ha estado esta tarde Juan Iglesias, que no acaba de conectar con el juego ofensivo, pese a su desbordante físico. Por suerte, en lo ofensivo, ha acertado por fin Víctor López, en el ocho de partido, para darle tres puntos al equipo de sus amores. Aunque sin duda la mejor noticia, más allá del gran rendimiento defensivo del equipo, ha estado en el regreso de Iñaki, por encima de lo esperado tras seis meses de inactividad competitiva. Por fin en Las Gaunas se han visto dos balones puestos al interior del área rival adecuados para los delanteros. Por fin alguien con pie para nutrir desde el lateral a Ande Vitoria o Marcos André. Lo positivo se acaba con otro partido con la portería a cero y con la segunda victoria consecutiva en los dos encuentro jugados en este 2019. Y ya.

Porque el dolor impide la sonrisa que todo equipo ganador debiera tener tras un nuevo éxito. Es imposible. Es como si no hubiera ganas. Es que muchos están malitos. Está malito Paredes, Arnedo, Olaetxea, Santamaría, Alí, Ñoño, Rayco… y todo parece, a la espera de las pruebas, que Remón, Rubén Martínez y Marcos André han acabado tocados, sobre todos los dos primeros. Así que el equipo juega como restando jornadas en lugar de como sumando victorias. Es como si cada partido fuera un día más con vida, hasta el propio Sergio Rodríguez lo ha explicado en sala de prensa. Ha venido a decir que de “haber empatado o perdido hoy como que esto se nos hubieran quedado bastante lejos los puestos de playoff”. Es como si siempre hubiera que ir al límite y encima con lo justo. Y esto desgasta, casi tanto como cuando se sufre para ganarle al penúltimo clasificado del Grupo II en Las Gaunas.

Y quizás tampoco ayude el hecho de sentirse algo incomprendidos. Que ni tan siquiera los suyos le ayuden a sufrir. De nuevo algo de bronca en Las Gaunas por el segundo tiempo del equipo, que ha sido malo, reflejo absoluto de un equipo agobiado por este elevado sufrimiento que lleva arrastrando toda esta temporada, desde el inicio. Siempre a la contra, y siempre con muchas lesiones. Y casi nunca en zona de playoff de ascenso, siempre al límite, pero fuera, de los objetivos marcados. Gana y no convence, pero siempre hay hechos a los que aferrarse como el famoso clavo ardiendo aquel.

Porque en el partido de este sábado hay dos cuestiones interesantes. Una en sala de prensa, la ha dejado caer Sergio Rodríguez, sin dar más datos ni abrir más la puerta. “Quizás haya alguna sorpresa”, ha explicado a la pregunta habitual de posibles fichajes. Una rendija a la ilusión para el aficionado. Y otra, que cinco jugadores de La Rioja empezaron como titulares, y cinco acabaron el partido en el once pese a la lesión y el cambio obligado de Remón. Han empezado Miguel, Bobadilla, Remón, Víctor e Iñaki. Y han acabado Miguel, Bobadilla, Guille Cabrera, Víctor e Iñaki. Para ser un club sin raíces riojanas, pues no está nada mal.

FICHA TÉCNICA

UD Logroñés: Miguel; Juan Iglesias, Caneda, Bobadilla, Flaño; Rubén Martínez (Andy, min. 60), César Remón (Marcos André, min. 70), Salvador, Iñaki; Víctor López y Ander Vitoria (Cabrera, min. 81).

Cultural de Durango: Errasti; Varela (Txopitea, min. 43), Galarza, Aranda, Infante; Zuazo, Molina; Javi Alonso (Alberdi, min. 72), Cenitagoya, Ibon (Amorrortu, min. 57); y Mikel Pradera.

Gol: 1-0, min. 8: Víctor López.

Árbitro: Aimar Velasco Arbaiza (Comité Catalán). Amonestó al visitante Infante (min. 91).
Incidencias: 2.787 espectadores en Las Gaunas. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del abuelo del jugador blanquirrojo Arnedo.

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