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UD Logroñés, 2 – Amorebieta, 0: ‘Tambores de guerra’

Con los gorros calados hasta las cejas y las bufandas por encima de la nariz ha sido un auténtico milagro que los socios de la Unión Deportiva Logroñés hayan visto los dos golazos con los que su equipo acaba de firmar su cuarta victoria en las últimas cinco jornadas. Con un frío del carajo, a los socios se les han saltado los gorros y se les han caído las bufandas cuando, ateridos, dieron dos respingos de campeonato para festejar con profunda admiración los goles de Ñoño y Marcos André.

Porque acostumbrados como están al aburrimiento habitual de esta Segunda B; que en un mismo escenario y en un mismo partido coincidan dos gestos técnicos de tan gran altura invita como poco a sospechar… que algo está cambiando, como si Marcos André y Ñoño fueran ahora mismo la punta de lanza de una tribu dispuesta a pelear por recuperar el trono perdido tras su peor arranque liguero.

Tras cuatro jornadas de una guerra soterrada por el mal juego del equipo, a los riojanos les ha lucido como hacía mucho tiempo el partido de este domingo al son de los tambores de guerra afinados a la perfección por un chico de San Fernando y otro de San Luis, por un golazo con ‘deje’ gaditano y otro con acento ‘maranhao’ que han puesto a la grada en pie, formada por unos socios que se sentaron de nuevo en sus asientos tras las celebraciones, para, eso sí, recoger sus manos del suelo: caídas por el intenso frío y recuperadas para la causa por las muchas ganas de aplaudir tanta belleza.

Ñoño es un futbolista al que conviene querer en toda su dimensión: es capaz de salirse solo de un partido, de no acudir al rescate defensivo de un compañero, de hacer pases horizontales que apuran a sus propios compañeros… y al mismo tiempo, destruir defensas por el extremo izquierdo, enfrentar al lateral con ahínco, y sacarse un golazo de libre directo que solo hace confirmar una sospecha: que este chico es de chispazos, pues te marca un golazo desde 25 metros y al mismo tiempo no logra poner ni un solo córner bien a sus compañeros. Todo en el mismo partido, casi a la vez. Por eso hay que quererlo. Como a la mujer o al hombre de tu vida: hasta sus defectos resultan maravillosos. Es lo que hay.

Marcos André se sitúa en un escenario superior. Es el chico de moda: el más alto, el más fuerte, el más rápido y hasta el más guapo. En estos momentos es el líder indiscutible del equipo; es una referencia en Segunda B. Está por encima de sus compañeros y de la mayoría de sus rivales. Juega a otra cosa, como ha demostrado en el partido ante el Amorebieta. Resulta maravilloso ver cómo se maneja en zona de tres cuartos, de espaldas rompe esa primera línea defensiva con suma facilidad, y a partir de ahí, de cara hacia la portería contraria, cualquier cosa puede pasar, y Las Gaunas comienza a saberlo… y por fin a valorarlo. Se deja querer Marcos André.

Las Gaunas… y sus compañeros, que le buscan siempre. Solo hace falta ver cómo Ander Vitoria, titular esta vez, ha comprendido que lo mejor es aliarse con el mejor. Se han buscado durante toda la primera parte, generoso uno y activo el otro: gran noticia para el equipo. Y tras muchas imprecisiones en la primera parte; una vez liberado, quizás, por la sustitución del propio Ander Vitoria, el de San Luis ha decidido romper cualquier atisbo de duda hacia el equipo con un gol que está al alcance de muy pocos: taconazo de espaldas sobre Martins, toque con el exterior para acomodársela, y una vez visto que estaba solo, tomar la decisión correcta, es decir, destrozar la pelota para sentenciar el partido y situarse a sí mismo y al equipo en un nuevo escenario: el de la reconquista de los puestos de playoff.

Trabajará el equipo esta semana desde la quinta plaza, a solo dos puntos del Oviedo B, cuarto. Y lo hará desde la sonrisa que generan las victorias que no cesan; pero, sin olvidar, que no hace mucho tiempo su vecino se puso las barbas a remojar visto lo mal que le iba al equipo blanquirrojo.

Llegarán de nuevo las derrotas y los malos resultados, pero el equipo ha recuperado la lozanía a golpe de tambor, con ese ritmo constante, elevado, monocorde, intenso, repetitivo que tan bien sienta en Segunda B… Ese ritmo que asusta a quienes desde el horizonte del área contraria ven llegar, como el Amorebieta este domingo, a un equipo que se presenta por fin fuerte y constante como un tambor a la espera de que las genialidades de los jugadores más determinantes desnivelen los partidos hacia el lado blanquirrojo.

El equipo parece haber dejado de suspirar, ya no golpea con sus pies latas mientras deambula por la Segunda B con las manos en los bolsillos y música de Cepeda. Los tambores se activan para ir a la guerra, ésa en la que andan Racing, Barakaldo, Mirandés… Y por fin la UD Logroñés da señales de querer reclamar su sitio. Que se joda Cepeda.

FICHA DEL PARTIDO

UD Logroñés: Miguel; Juan Iglesias, Caneda, Bobadilla, Flaño; Rubén Martínez, Andy (César Remón, min. 13), Salvador, Ñoño (Víctor López, min. 75); Marcos André y Ander Vitoria (Olaetxea, min. 57).

Amorebieta: Jonmi; Ibarbia, Simic, Arregui, Aurtenetxe; Martins; Múgica (Orozco, min. 78), Ortega, Bilbao (Andoni Fernández, min. 46), Seguín (Abella, min. 61); y Tascón.

Goles: 1-0, min. 23: Ñoño. 2-0, min. 62: Marcos André.

Árbitro: Alberto Lou Ballano (Comité Aragonés). Amonestó al visitante Seguín (min. 27).

Incidencias: 2.700 espectadores en Las Gaunas, según informó el club organizador.

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