Cultura y Sociedad

Diego Urdiales abre la puerta grande de Las Ventas con dos extraordinarias faenas

Diego Urdiales abre la puerta grande de Las Ventas con dos extraordinarias faenas

Por fin, Las Ventas se entregó al toreo clásico y puro de Diego Urdiales, al toreo verdadero, tan lleno de emoción como ayuno de afectación del diestro de Arnedo. Era su quinta corrida de la temporada, y en la tarde que cerraba la Feria de Otoño madrileña selló una de las faenas del año en el coso de la calle de Alcalá. Tres orejas y su primera puerta grande después de casi veinte años dando muestras de su buen hacer pero sin firmar una actuación inolvidable, sin terminar de dar el aldabonazo definitivo. Hasta este domingo.

Urdiales formaba terna con David Mora y Octavio Chacón, y en los tendidos afloraba el run-run de su extraordinaria actuación en Bilbao en agosto último. Con su primero, Retama, ya había mostrado su sabiduría de raigambre añeja bordando el toreo al natural; los dos avisos y una estocada algo trasera no impidieron que el público (tres cuarto de entrada) le premiara con una oreja.

El lío llegó con Hurón, el cuarto del gran encierro de Fuente Ymbro (bien presentados, con trapío y raza): un torazo que necesitaba lidia sin concesiones y que Urdiales supo ver desde el primer instante. Muletazos sacados de revistas antiguas, el paño en la yema de los dedos, profundidad, quietud, temple, naturalidad absoluta… «Un sueño», comentaba un veterano de la andanada del 9. Enorme faena. De las que se recordarán en el Foro. Faena de dos orejas, de ley, que aún recibió los laureles de dos vueltas al ruedo.

Puerta grande para Urdiales, quien, emocionado, decía ante las cámaras: «Tenía ganas de que pasara esto». Los buenos aficionados, también.

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