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Alavés y Real Sociedad jugarán la final del XLVI Torneo Ciudad de Logroño

El Campo Municipal de El Salvador acogía una nueva edición del torneo Ciudad de Logroño. El evento arrancaba con las dos semifinales. Primero, Valvanera – Real Sociedad y después Osasuna – Berceo. Entre medias, la final de la Minicopa, entre berceístas y donostiarras.

El primer cruce arrancó con los realistas intentando imponer su dominio desde el pitido inicial, buscando frecuentemente la combinación en corto. Imanol Galarreta hizo efectiva la superioridad a mediados del primer tiempo, con un tiro cruzado. Las bandas donostiarras eran efectivas, especialmente su dorsal 7, Ander Martín.

Posteriormente, los locales mejoraron y merecieron el empate, con varias acciones interesantes de Giuliano Bertino y Sergio Cordovín. El ataque riojano fue a más, primero con un tiro a bocajarro de David Pérez y posteriormente, varias subidas por el costado de Guillermo Amelibia, una de las cuales acabó con un mano a mano, errado por Bertino.

Diego Acero pitó el descanso y con ello, muchos aficionados se desplazaron hacia el bar para disfrutar del «preñao» y la copa de vino a las que daba derecho la entrada. El recinto se fue poblando de aficionados conforme pasaban los minutos. Había ganas de fútbol en las gradas.

La Real Sociedad supo administrar su ventaja

Salieron de las duchas activos los riojanos, pero el elenco vasco no quería perder su ventaja. Ambos técnicos hicieron sustituciones. El Valvanera buscó más mordiente ofensiva, pues no conseguía apenas llegar a los últimos metros. Sergio Cordovín la tuvo justo antes de ser sustituido con un testarazo algo desviado.

No se rendían los blancos, que buscaban desesperadamente el empate, forzando córners, faltas laterales y lanzando envíos al área. Unai Urzanqui la tuvo con un latigazo desde fuera del área, aunque es justo reconocer que los de San Sebastián pudieron ampliar el electrónico con una vaselina de Markel Goñi repelida bajo palos. Por tanto, justos finalistas los canteranos txuri-urdin.

Turno para los más pequeños

En la final de la Mini Copa, la Real Sociedad arrolló al Berceo (0-5). La superioridad blanquiazul fue aplastante desde el primer segundo. Tanto, que los verdes apenas podían hilvanar pases ni disparar. El electrónico evidenció la diferencia abismal entre los dos equipos, a pesar de sólo disputarse media hora de juego.

El plato fuerte

Con las gradas a rebosar, se inició el segundo choque del día. Berceo y Alavés comenzaron tanteándose. La primera acción peligrosa la llevó a cabo el berceísta Pablo Nalda. Las alternativas eran frecuentes entre ambos equipos, sin un dominador claro. Por los alaveses, Ekhoitz Oriobiogiokoetxea trató de amenazar a Iván Barquín desde los tres cuartos.

Precisamente, el futbolista de apellido casi impronunciable brindó una asistencia de lujo hacia Adrián Fathani, que definió sobradamente, cruzándosela a Barquin. Sin embargo, la reacción de los de La Isla fue muy rápida. Un envío desde la diestra que Pablo Nalda empujó a la red. Empate a 1 antes de la media hora de juego.

Ambos conjuntos le imprimían velocidad al cuero, haciendo muy entretenido el choque. De hecho, los espacios aparecieron y el esférico iba de área a área continuamente. El trencilla pitó el final del primer tiempo, con un empate bastante justo, acorde a los méritos de ambos contendientes.

El encuentro se decidió por detalles

Se sucedieron los cambios al inicio del segundo acto. Aiztol Urdinguio y Samuel Grillo perdonaron para los visitantes. La réplica local fue inmediata. Una gran cabalgada de Roberto Domínguez acabó con un zurriagazo que lamió el larguero.

Avanzaba el reloj, pero las tablas seguían sin romperse. Y no era por ganas, sobre todo alavesistas. Robert Vellribera quedó solo ante Barquin, pero éste logró evitar un tanto que parecia seguro. Pero tanto iba el cántaro a la fuente, que al final iba a romperse. Un postrero tanto visitante tiró por tierra las ilusiones de un Berceo my clasificó al Glorioso para la final, terminando un largo día de fútbol.

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