El Ebro se enfurece. Las precipitaciones caídas estos días y, sobre todo, el deshielo harán que su caudal a su paso por Logroño alcance sus niveles más altos en lo que llevamos de año en la mañana de este miércoles, cuando se espera que el río roce los 800 metros cúbicos por segundo en la capital riojana.

Para valorar esta crecida es necesario poner en contexto los datos. En estos primeros días de 2018 el Ebro alcanzó su caudal máximo el pasado viernes, cuando se alcanzaron los 530 metros cúbicos por segundo. Si se cumplen las previsiones de la Confederación Hidrográfica del Ebro, a primeras horas de la mañana del miércoles estos niveles se incrementarán un 50% hasta situarse en los 790 metros cúbicos por segundo.

No obstante, las previsiones de la CHE indican que el de esta semana será un incremento puntual, ya que la tendencia sitúa el caudal del Ebro en torno a los 245 metros cúbicos por segundo hasta la medianoche del viernes.


