La Rioja

Navarrete busca solución al derrumbe de una céntrica vivienda y los vecinos piden respuestas

El derrumbe parcial del tejado de una vivienda en la calle Herrerías de Navarrete ha desencadenado el enfrentamiento entre vecinos y Ayuntamiento y ha abierto un nuevo frente de preocupación entre los residentes de la zona. El suceso se produjo el pasado viernes, no dejó daños personales pero obligó a acordonar el entono por seguridad. Ahora, los vecinos reclaman información sobre los plazos y las actuaciones previstas para evitar que la situación se alargue.

El tejado de la vivienda cedió hacia el interior del inmueble, aunque los bomberos comprobaron también que las grietas existentes en las paredes habían aumentado. Tras la intervención de la Guardia Civil, los Bomberos de Logroño y los servicios municipales la zona quedó valla para garantizar la seguridad en la vía pública.

Y aquí llega el problema. Los vecinos aseguran que el vallado afecta al uso habitual de cocheras y vados de la calle. Según detallan, en la zona hay siete cocheras, cinco de ellas con vado, donde se guardan coches, tractores y aperos agrícolas necesarios para trabajar en el campo. «Hay que ir al trabajo en coche y hay que tratar y labrar las viñas» explican los residentes. Además, añaden las dificultades que esta situación genera para el acceso de vehículos de reparto o de servicios. «Queremos una solución, una respuesta, algo», resume uno de los residentes.

La principal inquietud de los vecinos es que el problema pueda prolongarse en el tiempo. Según relatan, uno de los bomberos les trasladó que este tipo de situaciones pueden demorarse por permisos, trámites, disponibilidad de empresas… Los vecinos recuerdan que en Navarrete ya se han vivido otros derrumbes que han derivado en calles cortadas durante largos periodos y piden al Ayuntamiento que les informa por escrito de la situación.

El alcalde de Navarrete, Jose María Pastor, niega que el Ayuntamiento no haya dado respuesta y defiende que se ha actuado desde el primer momento. Según explica, una vecina avisó el jueves del mal estado del alero de la vivienda y el derrumbe se produjo el día siguiente. «Yo no puedo en un día hacer nada para derrumbarlo; únicamente ir a verlo, comprobar la situación y actuar en consecuencia».

Pastor asegura que en el lugar estuvieron el arquitecto municipal y una concejala «porque yo tenía una reunión importante», sin embargo «permanecí en contacto con ambos en todo momento durante la intervención». También recalca que el tejado cayó hacia dentro y no hacia la calle, aunque admite que existe riesgo de nuevos desprendimientos y por eso se mantiene el vallado de seguridad.

El alcalde también aclara que el propietario del inmueble está dispuesto a actuar. «Él está deseando tirar y quitar el problema y ahora mismo está buscando una empresa que pueda realizar los trabajos. De momento solo ha encontrado una empresa que podría acudir a valorar la situación a partir del día 15 de junio».

Por último, el regidor pide que no se muevan las vallas colocadas por los bomberos. Según explica, el vallado se instaló para mantener una distancia de seguridad respecto al inmueble, pero posteriormente algunos tramos han aparecido desplazados de su posición inicial. «Alguien las ha movido…» y eso puede generar riesgos. «Deben mantenerse en su posición hasta que los técnicos indiquen lo contrario».

Los vecinos, por su parte, insisten en que comprenden que el suceso se produjo hace apenas unos días, pero reclaman información clara sobre qué va a pasar, cuánto puede durar el corte y qué actuación corresponderá al Ayuntamiento y al propietario de la vivienda.

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