La Rioja

Sedación consciente en Clínica Dental Chile: «El paciente pierde la ansiedad y no siente dolor»

Dentofobia le llaman. Ese miedo irracional, -o no tan irracional- por ir al dentista lo sufren muchos pacientes que, precisamente por ese temor, rechazan tratamientos dentales que pueden llegar a agravar la salud buco dental. Mayoritariamente, ese sentimiento va ‘in crescendo’ desde que la persona llega a la clínica, pasa a la sala de espera, se sienta en el sillón y empieza el tratamiento.

Con más de dos décadas de gran trabajo a sus espaldas, Clínica Dental Chile ha transformado sus instalaciones para hacer de esta experiencia médica una cita donde la innovación, la tecnología de última generación y la sensación de relax confluyen para formar una clínica puntera. Desde su nuevo centro, decorado con colores ocre para transportar a sus pacientes hasta un spa, el equipo profesional, encabezado por Olga González González Cuevas, ha decidido disminuir, incluso erradicar, este estado de estrés gracias a una novedosa técnica denominada sedación consciente.

Foto: Fernando Díaz

Un método muy efectivo que facilita la relajación del paciente y permite realizar tratamientos de forma más cómoda y efectiva. «Llevamos al paciente a un estado de relax para que pierda la ansiedad y el temor que le producen los procedimientos odontológicos», explica Andrés García, anestesista del centro. A través de una vía, los especialistas introducen medicamentos para que la persona pierda ese estado de nervios pero pueda mantenerse colaborativo durante todo el proceso.

Con esta técnica disminuye la ansiedad del paciente, hay una mayor seguridad en l a consulta, más facilidad para la realización de tratamientos en una sola sesión y una mejor recuperación y postoperatorio.

Foto: Fernando Díaz

No se trata de una anestesia general, sino una sedación que permite acelerar los tratamientos de forma que, «si a un paciente hay que hacerle varios implantes o intervenciones, en una mañana podemos llevar todo el procedimiento a cabo». Además, esta técnica permite que el profesional trabaje mucho mejor, es más cómodo para el paciente y el anestesista está presente junto con el odontólogo y el auxiliar durante toda la intervención.

Foto: Fernando Díaz

En el momento de coger la vía, se monitoriza y vigila por completo «las constantes, la parte cardiovascular, la tensión y la oxigenación, y cuando todo esté en orden comenzamos con la administración de los medicamentos». La sedación va fluctuando de más a menos con el fin de que, de cara al final de la intervención, sea más superficial y «el paciente solo necesite pasar un tiempo corto en la clínica – de media a una hora- y se pueda marchar directamente a casa».

Tras el procedimiento, cien por cien ambulatorio, el doctor García recomienda «reposar o estar tranquilo unas cuatro o seis horas, tiempo que tarda en metabolizarse la anestesia, sin tener demasiada actividad. Al día siguiente, vida normal».

Foto: Fernando Díaz

Esta técnica requiere unos recursos técnicos y humanos que no están al alcance de todas las clínicas dentales. Es necesario que la aplicación de la sedación consciente esté supervisada en todo momento por un médico anestesista y un odontólogo formado en este aspecto, tal y como ocurre en la Clínica Dental Chile.

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